Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 6, Número 55, Enero de 2007

La lucha por la neutralidad de Internet

Carlos Suárez Gutiérrez

 

El Internet, tal y como lo conocemos hoy en día podría dejar de existir. Está amenazado. Y lo más irónico del caso, es que el riesgo viene de algunas de las empresas que más han invertido para que la red crezca y se fortalezca. Atrás quedaron los peligros ocasionados por gobiernos que quisieron ejercer algún control sobre la red, fueron superados y no son más que anécdotas de intentos de tapar el sol con un dedo, la verdadera incertidumbre acerca del futuro del Internet viene de adentro, de la misma gente que lo construyó.

¿Qué es el Internet?

Cuando hablamos de la red, generalmente nos referimos a una serie de servicios y aplicaciones (correo electrónico, mensajería instantánea, páginas web), que se ejecutan sobre una infraestructura física provista por compañías dedicadas a ello. Abrir nuestro correo electrónico, implica conectarnos a un servidor remoto a través de servicios de conexión que pertenecen a compañías como Telmex, AT&T, ComCast, Verizon y BellSouth, entre otras.

Algunas de estas compañías presionan a los grandes proveedores de contenido, como Google, Microsoft y YouTube para que paguen un cargo extra por utilizar sus servicios, argumentando que ahora ellos no tienen ningún incentivo para invertir en las mejoras de sus redes de telecomunicación, es decir, pretenden abrir una especie de “vía rápida” para los que puedan pagar la cuota.

Como es de esperarse, los proveedores de contenido protestan diciendo que el libre acceso a las redes de telecomunicaciones promovió las grandes innovaciones en este campo, en los últimos 20 años. Este libre acceso permitió que pequeñas empresas que nacieron en las cocheras, dieran memorables batallas contra los grandes consorcios; empresas que nacieron como experimentos y proyectos de vacaciones de verano (ICQ, HotMail, Ebay, YouTube) se convirtieron en grandes ganadores en ese mundo, donde la información que viaja por las redes digitales es tratada, de igual forma, sin importar de dónde proviene.

Casetas de cobro en la autopista digital

En la práctica, las empresas de telecomunicaciones buscan establecer casetas de cobro para que la información de los que paguen sea tratada de forma privilegiada y llegue más rápido a sus usuarios; que utilicen la autopista en vez de la carretera libre, por donde va toda la demás información y que, con frecuencia, se congestiona.

Para prevenir dicha situación se impulsa el principio de la neutralidad de Internet: todo el tráfico de la red debe tratarse de la misma forma, independientemente de la compañía que provea el ancho de banda. Ningún tipo de información tiene prioridad y ningún tipo de contenido puede bloquearse por los operadores de la redes de telecomunicaciones. Nada de “vías prioritarias” para los que paguen, y en caso de que se construyan esas vías, deben de ser accesibles a todos los demás, sin cargos extras.

Actualmente, los creadores de contenidos pagan por el ancho de banda que usan, nadie lo hace para que su información tenga un tratamiento especial, y llegue antes y mejor a los usuarios.

Este “pago por prioridad” puede ser una tentación para las compañías que desean una ventaja sobre su competencia y, una vez dispuestos a abrir la chequera, se puede llegar a absurdos peligrosos como que alguna compañía pague para que los contenidos de su competencia no circulen por determinada red, por ejemplo, que Google le pague a AT&T para que por su red no se pueda acceder al buscador de Microsoft o al de Yahoo, o que China y Cuba paguen por bloquear los sitios donde se critica su política interna, o se denuncian abusos a los derechos humanos.

Claro que todos estos costos serían transferidos a los usuarios que, en determinadas zonas, no tienen muchas opciones para conectarse a la red y tienen que aceptar las condiciones impuestas por los dos o tres proveedores locales de acceso a Internet.

Conclusiones

Desde mi punto de vista, debemos dar la batalla por preservar la neutralidad del Internet. Dentro de poco tiempo, creo que será necesario crear un sistema para manejar algún tipo de prioridad en la red (servicios como videoconferencias y telefonía son poco tolerantes a los retrasos y se podrían beneficiar con un sistema de prioridades), el problema es que ahora se está imponiendo el criterio comercial y el capricho de las empresas de telecomunicaciones sobre las cuestiones técnicas, a la hora de buscar los criterios para el manejo prioritario, estamos regresando a los tiempos de quien paga manda.

El fin de la neutralidad en la red podría darse si se abriera el mercado para que entraran nuevos competidores en los mercados locales de conexión a Internet; en la práctica, existen monopolios y duopolios que se coordinan para imponer condiciones injustas a los usuarios, como la contratación de plazos forzosos, la obligación de pagar otros servicios para tener acceso a Internet y las promesas engañosas de anchos de banda que no son reales.

Como estas condiciones no van a desaparecer a corto plazo, no debemos aprobar la desaparición de la neutralidad de la red, es una condición básica para que siga con buena salud y se garantice su viabilidad en el mediano plazo.

Sería muy triste recordar este 2007 como el año en que acabaron con Internet y establecieron un sistema de cuotas impulsado por intereses económicos.

Para apoyar la neutralidad de la red:

http://www.SaveTheInternet.org

http://www.itsournet.org

En contra de la neutralidad:

http://www.netcompetition.org

http://www.HandsOff.org

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