Universidad Nacional Autónoma de México
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Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 6, Número 58, Abril de 2007

El problema de las baterías
Carlos Suarez Gutierrez

Hablar de accesibilidad web significa que cualquier persona puede acceder a ella, sin importar hardware, software, idioma y/o capacidades que el usuario pueda tener. Es fácil entrar a una página web a través de dispositivos móviles, aunque cuestiones económicas y técnicas limitan esta actividad.

Es uno de los componentes electrónicos que menos ha aumentado su capacidad en los últimos años y, a pesar de ello, es básico para mantener funcionando una considerable cantidad de dispositivos sin los cuales no podríamos entender nuestra vida actual: llevamos baterías en teléfonos celulares, relojes, aparatos para la sordera, marcapasos, reproductores MP3, computadoras portátiles y radios, entre otros aparatos.

A pesar de que dependemos de ellas, su evolución ha sido lenta, seguimos utilizando tecnología obsoleta para fabricarlas, además de que todavía son dañinas para el ambiente. Es el extraño caso de las baterías; las amamos y las odiamos, pero no podemos vivir sin ellas.

Ponte las pilas

El verano del año pasado, el fabricante de computadoras Dell realizó el reemplazo masivo de baterías más grande que se tenga registrado, 4.1 millones de estos dispositivos fueron cambiados por inseguros; algunos usuarios reportaron que sus máquinas sufrían una especie de “combustión espontánea” mientras estaban en ambientes calientes. Por Internet circularon fotos y hasta un video de computadoras ardientes, que llevaron a los usuarios a pensar seriamente en las baterías, estos paquetes que casi todos cargamos pero que casi nunca reparamos en ellos.

El caso de las baterías inseguras no fue exclusivo de Dell; Apple y Toshiba también le entraron al juego después de que sus usuarios reportaron casos de explosiones relacionadas con baterías defectuosas, y después de investigar lo que sucedía, todo apuntó a Sony, empresa que manufacturó las pilas para las tres compañías y que se gastó 250 millones en su reemplazo.

Las baterías explosivas corresponden a la generación más nueva de estos dispositivos de almacenamiento de energía, son de iones de Litio (Li-ion) y según los expertos, 1.8 billones de éstas circulan por el mundo sin que se les ocurra quemar gente, a menos que sucedan cosas extraordinarias, como fue el caso de Dell, donde un error de fabricación y un ambiente muy caliente ocasionaron los casos de computadoras en llamas.

En los últimos 30 años hemos exigido pilas más pequeñas, más rápidas para cargarse y que alimenten a aparatos con mayores características que consumen energía, aunado a la seguridad y a largos tiempos de vida útil.

Llevamos al extremo una tecnología que no fue pensada para los dispositivos que usamos ahora y que tiene varios problemas conocidos, los cuales no han sido resueltos (la tendencia a explotar, la inestabilidad a altas temperaturas, el tiempo de vida de tres años) y que tal parece son inherentes a las baterías de Li-ion.

A pesar de esto, las pilas de Li-ion son lo mejor que tenemos para energizar nuestros dispositivos portátiles; las grandes compañías trabajan en un reemplazo y la primera que lo logre se llevará el gran premio.

La búsqueda de la mejor batería

Compañías como Sony, Sanyo, Toshiba, Lucent e Intel, por mencionar algunas, apuestan fuerte en la búsqueda de una nueva batería, con muchas horas de energía continua, que se recargue en poco tiempo y además, sea segura y amigable con el ambiente.

Durante años, se ha hablado de las celdas de combustible como el reemplazo natural de las baterías de Li-ion, no obstante, el diseño, la implementación y los altos costos han evitado que lleguen a nuestros aparatos portátiles.

En realidad, el mundo necesita nuevas baterías, pero lo que verdaderamente está en juego es la manera como diseñamos y usamos una gran cantidad de dispositivos electrónicos. Las pequeñas mejoras desarrolladas en los últimos años no son suficientes, por lo que se requieren nuevas ideas que enfrenten con imaginación la sed de energía de nuestros dispositivos.

Una de las ideas más novedosas en torno a las nuevas baterías viene de mirar los sistemas biológicos. La energía de los seres vivos no está centralizada, sino que cada célula tiene su pequeña central eléctrica, generadora de energía, contenida en un pequeño órgano llamado mitocondria. La idea consiste en desarrollar decenas de baterías pequeñas que acompañen los componentes del sistema que requieren su propia energía, en el caso de una computadora portátil, tendríamos baterías en la pantalla, en el disco duro, en la memoria RAM, una pila para la tarjeta de red inalámbrica, etcétera.

Todas estas pequeñas baterías tendrán que estar compuestas por un algún tipo de polímero nuevo que permita flexibilidad y, a la vez, pueda reducirse para ocupar espacios muy pequeños; en ese sentido, ya se trabaja en varios tipos de polímeros de litio o se dirige la mirada a la nueva química, para que provea algún otro material que pueda almacenar energía.

Las ventajas que ofrecen estas mini baterías son también su debilidad, la principal de ellas es que implica el rediseño de cientos y hasta miles de dispositivos portátiles para que puedan sacar provecho de estas nuevas baterías. Y este rediseño puede llevar décadas.

En contraparte, los creadores de estas nuevas pilas argumentan que estamos llegando al límite de la tecnología de Li-ion y que se requieren soluciones radicales. Es cuestión de tiempo que los fabricantes y los consumidores pidan una nueva batería y los laboratorios de desarrollo se encuentren listos para ofrecer dicha alternativa.

Conclusiones

No es una labor sencilla buscar el reemplazo para una tecnología que no ha evolucionado en los últimos 15 años; romper las inercias y mover a la industria de la electrónica portátil para que adopte los nuevos modelos de baterías será un trabajo duro que llevará varios años y muchos esfuerzos, los involucrados tendrán que negociar y ponerse de acuerdo para saciar las necesidades de energía de mercados que no entienden cómo los discos duros han multiplicado su capacidad por 20, en esos mismos 15 años, y las baterías siguen igual.

Estamos a punto de ser testigos de una serie de cambios que traerán la renovación de una industria fundamental para la electrónica portátil, quizá en unos años recordemos con nostalgia los tiempos en que las baterías duraban pocas horas y tenían que ser recargadas de forma constante. Mientras esos tiempos llegan no nos queda más que seguir cargando con esta generación de baterías pesadas, contaminantes, inseguras y con tiempos de vida muy cortos.

Para mayor información:
http://electronics.howstuffworks.com/battery.htm
http://www.greenbatteries.com/
http://www.apple.com/la/batteries/

 

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