Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 5, Número 53, Octubre de 2006

Bibliotecas digitales para México

Clara López Guzmán
Adrián Estrada Corona

 

En las bibliotecas digitales se debe contemplar y motivar el respeto por la diversidad cultural y lingüística, así como por las tradiciones y los credos, además de impulsar el debate entre culturas.

Para definir un modelo de biblioteca en México se tiene un panorama complejo, debido a los nuevos elementos que se derivan del auge de la publicación electrónica y la Internet en los años recientes: los formatos, los estándares y los aspectos legales, sin contar las diferencias que de hecho hay de una biblioteca a otra, entre públicas, universitarias, escolares y especializadas, afirma el Dr. Voutssás Márquez en su tesis doctoral “Un Modelo de Bibliotecas Digitales para México”. A esto se agregan las colecciones documentales, fotográficas, musicales y museográficas, así como los archivos documentales históricos, cinematográficos y videograbados, que hay en otras instituciones, y los diversos sistemas de registro, las variadas comunidades de usuarios y la gran cantidad de necesidades por cubrir.

Para llevar a cabo el análisis de una biblioteca digital, el doctor Voutssás propone observarla desde diversos enfoques:

  • Las colecciones.
  • La tecnología.
  • Los usuarios.
  • La organización documental.
  • La ley.
  • Lo social.

Al hacer este análisis, una biblioteca digital debe ser entendida como “un ente aislado”, pues esto permitirá comprender las partes que la conforman y sus interrelaciones. Las bibliotecas digitales, señala el doctor Voutssás, están en Internet, como parte documental de la red, por lo que ésta no debe ser considerada como una biblioteca digital.

El modelo de biblioteca digital que el doctor Voutssás propone para México, requiere primero del análisis de la relación sociedad-educación-bibliotecas para concebir su contexto. Es ante la sociedad de la información que se reconforma y hace evolucionar sus modelos educativos, motivo por el cual las bibliotecas tienen una gran responsabilidad. En este sentido, para la conceptualización de las bibliotecas de nuestro futuro cercano, el doctor Voutssás plantea que:

“La sociedad de la información está creando la educación de la sociedad de la información y para apoyarla necesita crear también las bibliotecas para la educación de la sociedad de la información o, más propiamente dicho, como ya se subrayó también, queremos crear la educación de la sociedad del conocimiento y para apoyarla necesitamos crear también las bibliotecas para la educación de la sociedad del conocimiento”.

En la planeación de las bibliotecas digitales para la educación y la producción de la sociedad del conocimiento mexicana del siglo XXI, agrega el doctor Voutssás, el concepto de educación no sólo debe entenderse como enseñanza, sino también como investigación, cultura y educación continua; así como utilizarlo para aprender a aprender, en el trabajo en redes y en la colaboración colectiva. Adicionalmente, estas bibliotecas deben auxiliar a las personas, empresas y organizaciones, en la obtención de información en términos productivos “para la capacitación, la cualificación, la producción y el desarrollo económico, industrial y gubernamental, entre otros”.

Pensando en una biblioteca digital para México, debe plantearse, a nivel macro y bajo un enfoque de sistemas, el alcance del modelo o cobertura de la solución de colecciones y servicios de información documentales digitales para México, es decir, de alcance nacional. El proyecto se desarrollaría a partir de tres posibilidades:

  1. Una gran súper-biblioteca digital que concentre enormes colecciones y servicios de todo tipo, sirviendo a todo el país.
  2. Un selecto conjunto de bibliotecas digitales especializadas por tipo o colección con esa función.
  3. Un gran grupo de bibliotecas de muy diversa índole, capacidades, comunidades y características funcionando articuladamente para realizar esa función en todo el país.

Sin embargo, el doctor Voutssás afirma que en lo relacionado con las bibliotecas digitales, la estrategia apropiada para México está basada:

“En el desarrollo de contenidos, aplicaciones y servicios como primer énfasis, pensando en que la infraestructura se va a ir desarrollando, pero ayudando a ese desarrollo con una adecuada canalización del Estado, y donde ello no sucede, éste llena el hueco restante”.

México, prosigue el doctor Voutssás, no parte de cero para emprender un desarrollo bibliotecario, porque ya cuenta con un sistema de bibliotecas públicas, así como con bibliotecas y colecciones a nivel universitario o de investigación, como soporte a las 10 mil colecciones. A éstas se suman los acervos que son propiedad de instituciones privadas y del gobierno. Deben considerarse, también, las grandes cantidades de documentos no digitalizados que se hallan en las bibliotecas de la república, y que representan un “enorme y rico acervo mexicano”.

En este sentido, en una primera aproximación al modelo de biblioteca digital para México, ésta debe consistir en “un sistema articulado de numerosas bibliotecas digitales”, por lo que es necesario conformar un organismo o federación de bibliotecas digitales, con subsistemas y “tejidos” específicos en cuanto a función. Asimismo, deberán crearse o darles impulso a bibliotecas y colecciones digitales estratégicas que permitan un adecuado funcionamiento del conjunto: “un sistema nacional organizado de bibliotecas digitales”, dejando de lado la idea de una súper biblioteca o una selección de bibliotecas.

En la planeación y la organización del modelo de biblioteca digital para México debe establecerse una interacción entre las partes integrantes a nivel federal, estatal, municipal y regional, en la que participen bibliotecas públicas, escolares, universitarias, especializadas, industriales y privadas, entre otras. Por otra parte, la premisa del contenido debe estar basada en el acceso y la utilización óptima de los conocimientos, e incluir materiales documentales generales, especializados y profesionales con información científica, técnica, política, cultural, social y económica, así como las técnicas y habilidades desarrolladas en México y el mundo.

Originalmente, el gobierno de México se encargó de crear, organizar y sostener la mayoría de las bibliotecas del país, pero para el nuevo modelo se debe partir de que la información documental no es ya más un insumo exclusivo del sector educativo o de investigación académica, porque también es parte de los sectores productivos: comercial, industrial, financiero, energético y de servicios, entre otros. Los sectores estratégicos la requieren, la consumen y la pagan. Así, éste es un proyecto de Estado, por su función rectora, que involucra a los sectores gubernamental, educativo y productivo, lo cual da lugar a las bibliotecas para la educación y la producción. El doctor Voutssás considera que una sociedad del conocimiento incluyente, es aquella en la que “todos puedan acceder y contribuir a la información, las ideas y el conocimiento”.

En este sentido, el doctor Voutssás opina que la cultura como diversidad es un patrimonio de la humanidad y de México, por lo que en las bibliotecas digitales también se debe contemplar y motivar el respeto por la diversidad cultural y lingüística, así como por las tradiciones y los credos, además de impulsar el debate entre culturas. De esta manera, la sociedad de la información mexicana se verá más enriquecida con “el fomento, la afirmación, el rescate y la preservación de los diversos idiomas e identidades culturales indígenas”.

El modelo de biblioteca digital que propone el doctor Voutssás para México requiere, fundamentalmente, de la generación de contenidos y la accesibilidad a éstos, con fines educativos, científicos o culturales, o bien, recreativos en “diferentes idiomas y formatos”. Por tanto, para que México se integre a la sociedad de la información, es decir, a la economía del conocimiento, deberá darse una mayor capacidad de creación en la educación, la técnica y el acceso a la información, así como libertad intelectual para buscar, recibir, divulgar y utilizar la información.

En cuanto al desarrollo de este modelo, el doctor Voutssás plantea el establecimiento de un sistema sectorial conformado por el gobierno y los sectores productivos y académico-educativos.

Conclusión

El doctor Voutssás concluye en su tesis, que no pretendió agotar todos los temas relacionados con la biblioteca digital, porque como “tema es de tal forma extenso, que sería imposible afirmar siquiera que se ha tratado medianamente bien”. A este respecto cita un fragmento de Borges de su Biblioteca de Babel:

…el universo –que otros llaman la biblioteca–, se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente…

Por lo anterior, comenta que una biblioteca digital es “sin duda una Biblioteca de Babel, infinita, complicada, cambiante, pero interesante en extremo por lo mismo y con innumerables secretos aún por descubrir y por explicar”.

Por otra parte, señala que tampoco fue su pretensión afirmar que el modelo propuesto es el mejor o el único modelo posible. Su intención fue demostrar que a través de una planeación adecuada, moderna, coparticipativa e integral, puede diseñarse un plan articulado a nivel de todo el país, para “que nuestras bibliotecas digitales, por lo que se verá, se inserten realmente en un verdadero desarrollo de nuestra sociedad”. Por último, el Dr. Juan Voutssás Márquez afirma:

Al fin y al cabo a todos nos interesa el desarrollo social, cultural y económico de nuestro país; una mejor educación que lleve a las personas a un mejor nivel de vida gracias a más y mejor lectura y capacitación, y que ello sea un motor de movilidad social.

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