Universidad Nacional Autónoma de México
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Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 5, Número 54, Noviembre de 2006

Llega el hardware libre

Carlos Suárez Gutiérrez

 

Inspirado por el éxito del software libre, el hardware libre empieza a capturar la imaginación de más y más personas. Es una propuesta casi tan antigua como la del software libre, sin embargo, su empleo no es tan directo. Compartir diseños hardware es mucho más complicado. No hay una definición exacta. Y nadie te va a regalar una tarjeta de video o un procesador con el pretexto de que es libre.

En un principio, el hardware fue abierto

En los últimos años, ha venido tomando forma lentamente un nuevo concepto: el «Open Hardware», primo hermano del conocido y tan de moda, software libre. Consiste en crear y compartir diseños y diagramas de equipos informáticos, desde procesadores hasta baterías, pasando por antenas y decodificadores.

Durante varios años, los máximos exponentes de esta cultura del “hágalo usted mismo” fueron quienes creaban antenas para sus redes inalámbricas usando un bote de papas fritas, después de bajar un diagrama disponible gratuitamente en Internet.

Hace un par de años, el grupo OpenCores presentó algo mucho más complejo: un microprocesador de diseño abierto.

A diferencia del software libre, el hardware libre es un movimiento minoritario que difícilmente alcanzará la popularidad del software libre porque, mientras es fácil bajar un programa de Internet, no es tanto encontrar a alguien que sepa fabricar un chip, por muchos diagramas libres que le den. Además, el mundo del hardware está lleno de patentes. Intel asegura que hay cerca de cien mil patentes en cada nuevo diseño de procesador que sale al mercado.

Un «hardware» realmente abierto, debe ofrecer información de cómo se usa, su diseño debe ser libre e igual que lo son el software libre y las herramientas para diseñarlo.

El movimiento del hardware libre busca crear una gran librería accesible para todo el mundo, con diseños de procesadores, controladores de memoria, periféricos y tarjetas madres, entre otros, lo que ayudaría a las compañías a reducir en millones de dólares los trabajos de diseño redundantes. Rudolf Usselmann, de OpenCores, explica: «Sabemos que el hardware no va a ser nunca realmente libre, pero sí puede ser más barato y de mejor calidad».

La idea no es nueva, a finales de los años setenta, era imposible tener una computadora personal si no la construía uno mismo con los «kits» que distribuían las revistas de electrónica; las PCs de IBM se hicieron populares por su condición de equipos abiertos, que permitían a cualquier empresa crear programas compatibles con ellos; la arquitectura de los microprocesadores SPARC también es abierta. Pero estos proyectos no usaban una licencia libre, algo que sí hacen los actuales: el microcontrolador uClinux, el procesador LEON, el proyecto de tarjetas madres OpenPPC; Freedom CPU, que desarrolla «programas núcleo», o LART, una pequeña pero completa computadora.

¿Me copias tu tarjeta madre?

Si bien el hardware libre toma las cuatro libertades básicas del software libre (libertad de uso, de copia, de modificación y de distribución de las modificaciones), esto no significa que los usuarios necesitemos tener en casa maquinaria para trazar circuitos, y cuartos limpios para generar obleas de silicio. No se trata de transferir los procesos de alta tecnología que ahora poseen las grandes compañías a los usuarios.

La intención del movimiento del hardware libre es abrir la información sobre los procesos de creación, para evitar la existencia de dispositivos sobre los que no tenemos ningún control y que están siendo fabricados por un número reducido de compañías.

Sabemos que las grandes compañías invierten enormes cantidades en investigación, y sospechamos que muchos de sus desarrollos se realizan por duplicado, puesto que hay una competencia por tener el dispositivo más nuevo y más rápido, es un hecho que no comparten información entre ellas; todos estos costos los paga el usuario, y es una de las razones por las cuales tenemos computadoras caras y, muchas veces, mal diseñadas.

Software, hardware y ancho de banda libres

En junio de 2003, durante la realización del “Open Cultures Conference”, en Viena, se discutió la necesidad de complementar el éxito del software libre con la inclusión del hardware y el ancho de banda; mientras no se garantice el libre acceso a estos tres elementos fundamentales de la comunicación digital, seguirá abriéndose la enorme brecha entre el mundo comunicado y los que carecen de recursos para conectarse.

La iniciativa por la liberación del software, hardware y ancho de banda encuentra los obstáculos propios de una acción de este tipo; además del componente económico, destaca el compromiso político de las grandes compañías con los gobiernos del mundo, principalmente con el gobierno de los Estados Unidos de América.

Por el momento, los grupos de usuarios empiezan a agruparse y surgen cada vez más iniciativas que impulsan la liberación de alguno de estos elementos, no es descabellado pensar que dentro de pocos años los servicios relacionados con el acceso a la red sean considerados casi como un derecho universal, incluso hoy algunas organizaciones afirman que debería ser considerado un derecho humano básico y fundamental.

Sin ir muy lejos, proyectos como el de One Laptop Per Children (OLPC), creado por Nicholas Negroponte del MIT y apoyado por la ONU, el cual tiene como meta lograr que todos los niños del mundo tengan acceso a una computadora portátil como herramienta de aprendizaje, se inscriben en las iniciativas que pugnan por la liberación del software, hardware y ancho de banda.

La iniciativa por la liberación del hardware está tomando cada vez más fuerza entre los grupos que tienen relación con la informática; el sueño de un mundo donde los diagramas y los diseños, que ahora son propiedad industrial, naveguen sin ataduras por la red, se hará realidad en la medida en que solicitemos, de todas las maneras posibles, el derecho a saber la forma en que están construidos y funcionan los componentes informáticos que utilizamos todos los días.

Cuentan que el movimiento del software libre nació cuando un grupo de estudiantes solicitó acceso al programa que controlaba una impresora en una gran universidad, y el fabricante les negó la información argumentando que se violaban las leyes de propiedad industrial; a lo mejor algo así sucede con el hardware libre, es cuestión de esperar.

Para mayor información:

http://www.opencores.org/
http://f-cpu.seul.org/
http://www.openhardware.net/

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