Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 5, Número 50, Junio de 2006

Los arquitectos de la era digital

Lizbeth Luna González

 

Internet ofrece diversas aplicaciones y alternativas de desarrollo para quien lo usa y ha contribuido a la formación de nuevas actividades, como la especializada en la Arquitectura de la Información (AI).

Esta disciplina, inadvertida en la consulta cotidiana de algún sitio web, portal, biblioteca digital o reservorio electrónico de información, es más compleja de lo que pudiera pensarse.

Un arquitecto de la información es el encargado de diseñar una estructura con navegación clara, intuitiva, con contenidos claros y específicos, utilizando términos y lenguaje acordes al usuario final.

Internet ofrece diversas aplicaciones y alternativas de desarrollo para quien lo usa, de ahí que diferentes profesiones hayan ampliado su campo de acción y se adapten a un medio cada vez más cambiante y complejo.

Internet se ha convertido en el medio de comunicación de mayor relevancia, a nivel global, en los últimos 30 años, junto con una de sus aplicaciones, la web que surge en 1993 y tiene un fuerte impacto en el ámbito mundial, lo que ha contribuido a la formación de nuevas actividades, como la especializada en la Arquitectura de la Información (AI).

Según Richard Saul Wurman, principal teórico de esta nueva área de especialización, la arquitectura de la información se define como:

La ocupación profesional emergente del siglo XXI dedicada a las necesidades de la era enfocado en claridad, entendimiento humano y la ciencia de la organización de la información.

El arquitecto de la información se adentra en el pensamiento del usuario y se anticipa a sus pensamientos, necesidades y reacciones. Conoce más al usuario que éste a sí mismo y además detecta sus habilidades, debilidades y potencialidades, para transmitirlas a un equipo de trabajo que debe encargarse del diseño de una estructura delineada, en la que no necesariamente hay cambios durante el proceso, aunque de haberlos, debe siempre tenerse en cuenta el objetivo principal.

Origen del término

Richard Saul Wurman, arquitecto de profesión, fue el primero en usar el término arquitectura de la información en su libro Arquitectos de la Información. En 1976, durante una conferencia del Instituto Americano de Arquitectos, Wurman eligió este concepto como tema, el cual adquirió relevancia a partir de este momento. Por su parte, Edward R. Tufte, profesor de la Universidad de Yale inició, en 1983, la escritura de tres libros, donde plantea cómo se pueden presentar claramente diversos tópicos, principalmente, respecto al diseño de la información.

Fue hasta 1993, con la aparición de lo que se convertiría en la aplicación más famosa de Internet, la web, que resurge el término arquitectura de la información, aplicado a la estructura de este medio. En 1998, Louis Rosenfeld y Peter Morville publican su libro Information Architecture o Arquitectura de la Información para la WWW, por su traducción al español, tomando auge esta actividad en el medio. Wurman escribió un libro más a principios de los noventa, titulado Information Anxiety, e Information Anxiety 2, más recientemente.

Wurman describe al arquitecto de la información como: http://www.gslis.utexas.edu/~l38613dw/
readings/InfoArchitecture.html

  1. El individuo que organiza los patrones inherentes en datos, haciendo claro lo complejo.
  2. Una persona que crea la estructura o el mapa de la información que permite que otras encuentren sus trayectorias personales al conocimiento.

Otro significado para el concepto arquitectura de la información, especialmente aplicado a la web, es el utilizado en el Instituto Asilomar (DE DÓNDE)
http://iainstitute.org/es/site_pages/000133.html

  1. El diseño estructural de espacios compartidos de información.
  2. El arte y la ciencia de la organización y rotulación de sitios web, Intranets, comunidades en línea y software, para promover la usabilidad y la facilidad de encontrar información.
  3. Una comunidad emergente de practicantes enfocados en traer los principios del diseño y la arquitectura al paisaje digital.

 

Puede definirse al arquitecto de la información de un sitio web, como quien analiza la información y ubica la misión y la visión del sitio, centrándose en las necesidades de sus audiencias. Además, es el encargado de diseñar la estructura y los sistemas de recuperación de la información, a la vez que plantea una organización para que el usuario no sólo tenga acceso a ella sino que, también, le sea útil.

Ninguna disciplina, por si sola, cubre los requerimientos ni la formación de un arquitecto de la información. No se estudia como licenciatura y su aprendizaje se da principalmente en el campo laboral. Curiosamente hay administradores, ingenieros, diseñadores gráficos, bibliotecólogos, periodistas, etcétera, cubriendo esta función. La arquitectura de la información emplea términos de todas estas áreas del conocimiento, los combina, los enriquece o crea otros. Sin embargo, Wurman resalta el trabajo inherente al diseño gráfico para enriquecer la labor del arquitecto de la información.

Cómo crear la arquitectura de un sitio

Para crear la arquitectura de un sitio es necesario responder a varias preguntas que ayudarán a definir cuál es su objetivo: si es para informar, vender, educar, o para qué servirá. De aquí debe partir todo arquitecto de la información, dando respuesta a otra pregunta importante: ¿para quién? Para la toma de decisiones con respecto al enfoque que deberá darse a cualquier sitio web, es de vital importancia saber cómo es el usuario final. Debido a que los arquitectos de la información son los responsables de la forma como el usuario interacciona con el sistema –llámese software, sitio web, Intranet, etcétera–, son quienes trabajan en forma muy estrecha con él, lo conocen y detectan sus necesidades, incluso prevén las que podría demandar.

Para prevenir errores en la programación o el diseño gráfico, incluso en la clasificación de datos, si se trata de colecciones o bibliotecas digitales, los arquitectos de la información realizan una investigación no sólo acerca de las necesidades del usuario final, sino también sobre sus gustos, con el propósito de diseñar una estrategia que involucre a las diferentes áreas de trabajo, para que cada una dé la solución que le corresponda. Este proceso da como resultado:

  1. Agilidad en las tareas realizadas, evitando la creación de programas y diseño gráfico inútiles, lo que conlleva al ahorro de tiempo y dinero para la empresa o institución que produce el sistema.
  2. Sumamente importante, es que el usuario encuentra en el sistema una herramienta no sólo para encontrar la información que necesita o busca, sino un recurso que la hace más comprensible y cercana, lo que significa el uso recurrente y el éxito del mismo, dejando la ansiedad que supone encontrar infinidad de información en una red mundial como Internet.

Esto nos lleva a un punto fundamental de las características de la arquitectura de la información: se percibe que funciona y está bien realizada cuando pasa desapercibida. Al trabajar en la planeación, la estructura y la organización de un sitio, ésta queda colocada como la base de una pirámide, el soporte principal de todo un proceso que, no obstante, es transparente para el usuario, porque esa es su función. Para explicarlo, Meter Morville representa esta idea como un iceberg, donde el usuario sólo ve su punta. Sin embargo, para que tenga acceso a la información, hay toda una estructura que combina diferentes disciplinas con un mismo objetivo.

El arquitecto de la información tiene la capacidad de analizar y sintetizar para ponerse en el lugar del usuario y, al mismo tiempo, entender el objetivo o los intereses del emisor, aspectos fundamentales para crear un sitio.

Así, el concepto arquitectura de la información adquiere el carácter dual, tal como lo muestra Jesse James Garret. De manera gráfica, presenta a la web como un sistema de hipertexto y, también, por las características y los avances tecnológicos, como una interfaz de software.

Si se considera que un arquitecto de la información diseña una estructura con navegación clara, intuitiva, con contenidos claros y específicos, utilizando términos y lenguaje acordes al usuario final, el concepto que agrega Garret resulta sumamente importante e innovador para el ejercicio de esta actividad:

La arquitectura de la información pertenece al dominio de lo abstracto, relacionándose más con las estructuras de la mente, que con las estructuras de la página o la pantalla (Garret).

Como se aprecia, la disciplina de la arquitectura de la información, inadvertida en la consulta cotidiana de algún sitio web, portal, biblioteca digital o reservorio electrónico de información, es más compleja de lo que pudiera pensarse. Pareciera que en los arquitectos de la era digital está reflejada la forma ideal de trabajar para medios como la web: un ejercicio de trabajo multidisciplinario, en el que cada especialista en su área de competencia, propone y promueve la manera idónea de resolver un problema.

Entre un espacio de opciones que pareciera interminable como lo es Internet, los usuarios se vuelven selectivos y, en ese sentido, optan por lo que para ellos (según sean sus intereses y necesidades) tiene un mínimo de calidad. Invertir tiempo y dinero en el diseño de la arquitectura de información y el diseño gráfico de un sitio web es parte fundamental de su éxito.

La contratación de personal especializado para el desarrollo de un sitio implica un costo, el cual aumenta mientras más especializado sea, sin embargo, la expectativa de éxito y, por lo tanto, de ganancias económicas en el caso de sitios comerciales y de difusión en las instituciones académicas, hace redituable la inversión. Bien valdría la pena considerar a la AI como parte fundamental en la concepción de un sitio, biblioteca o portal, puesto que a la larga se evitarían pérdidas en todos sentidos.

Bibliografía

Knapp, Bjerén, Alberto (coordinador).
La experiencia del usuario.

Madrid: Anaya Multimedia, 2002, 374 pp.

Rosenfeld, Louis y Morville, Meter.

Arquitectura de la información para la Web.

México: McGraw-Hill, 2002, 202 pp.

Wurman, Richard Saul y Bradford, Peter.
Information architects.

Nueva York: Graphis, 1997, 235 pp.

Para mayor información:

http://iainstitute.org/es/site_pages/000133.html

http://www.jjg.net/elements/

http://www.gslis.utexas.edu/~l38613dw/readings/
InfoArchitecture.html

http://www.webmonkey.com//98/28/index0a.html

http://mantruc.com/palabras/intro-ia/index.html

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