Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 5, Número 48, Abril de 2006

Podcasting, radio a la carta

José Fabián Romo Zamudio

 

Hace 25 o 30 años, era toda una experiencia tener una radio portátil. Con la continua miniaturización de los componentes electrónicos, las grabadoras portátiles fueron la sensación de grupos de jóvenes en las calles que tocaban incesantemente esas viejas cintas de plástico con recubrimiento magnético llamadas casetes. La música en el automóvil también ya no estaba limitada a lo que las emisoras de AM y las cada vez más populares estaciones de FM consideraban emitir "al aire", sino que los conductores podían ir a la tienda de discos y casetes y comprar la cinta de su artista favorito, llenando las guanteras de estuches que preferentemente no debían exponerse al sol o de lo contrario, no era raro que la cinta se atascara en el reproductor.

Viejos tiempos en verdad. Y ahora ya no nos sorprende que un compañero de escuela o del trabajo porte en su bolsillo un pequeño aparato reproductor de MP3 con cientos o miles de canciones, programas, noticieros, etc. En la era de Internet, la radio ha dejado de ser exclusiva de corporaciones con permisos otorgados por los gobiernos y sus organismos regulatorios. La difusión de contenidos, lo mismo por nuevos artistas que por comunicadores o público en general a través de Internet crece día con día, sin prácticamente pedirle permiso a nadie.

Las dos etapas de la radio en Internet

Aunque la radio por Internet tiene más de una década en funcionamiento, su principio de operación es similar a la de la radio convencional: una computadora (codificador), que funge de manera muy similar a una cabina de transmisión, transforma la señal analógica que recibe en su tarjeta de sonido en información digital que envía hacia un servidor -bastante parecido a la estación de radio en sí. Este último sistema conserva una copia de lo que recibe del codificador durante cierto tiempo en su memoria principal- conocido como buffer.

Por otro lado, los usuarios que desean escuchar lo que el codificador está "digitalizando" deben conectar sus computadoras hacia el servidor, el cual proporciona una copia de la transmisión -de los paquetes de datos que contienen la información digital- a cada una de las computadoras que los soliciten. Por tanto, la computadora del usuario deberá transformar esa información digital en una señal analógica de conformidad con las reglas establecidas por el emisor: tipo de archivo, decodificador necesario, limitaciones de almacenamiento y reproducción, etcétera.

Figura 1. Esquema básico de distribución de radio por Internet.

Esta forma de hacer llegar a usuarios de todo el mundo información audible, tiene algunas desventajas. La primera es que existe un límite en el total de usuarios que pueden acceder de manera simultánea a la transmisión, ya que cada uno establece una sesión o conexión virtual con el servidor. A esto se le conoce como Unicast. En segundo lugar sólo se está cambiando el medio y el alcance de la transmisión, ya que en lugar de ser ondas hertzianas en el aire, se convierten en paquetes dentro de Internet. Pero el formato de una radio rígida, sujeta a programaciones específicas y horarios concretos, permanece inmutable: el usuario debe conectarse al servidor en un tiempo definido, y si desea seguir escuchando la transmisión, por ende, deberá conservar la conexión con el servidor que distribuye el contenido.

Pero el mundo de la información ya no es tan inflexible. En buena medida, los usuarios de Internet se comunican entre sí, empleando servicios no síncronos, es decir, que no necesitan de la conexión al mismo tiempo (ya sabemos que es independiente del espacio) para el paso de datos de un usuario a otro. El mejor ejemplo de ello es el correo electrónico: un usuario envía un mensaje a otro y aunque el destinatario no esté en ese preciso momento conectado a Internet vía su computadora personal, podrá después revisar los mensajes que le han llegado a su buzón mientras dormía, por ejemplo.

Es así como aparece la segunda etapa de la radio por Internet: la radio en demanda. En este esquema, la computadora del usuario u otro dispositivo de reproducción de medios no debe estar conectado al servidor que distribuye el contenido todo el tiempo que dure el programa o canción, ni tampoco en horarios concretos. La información, los acervos de audio, se almacenan en los discos duros de servidores de gran capacidad, de tal forma que los usuarios pueden seleccionar los contenidos de su preferencia gracias a una interfaz web, descargar el archivo hacia su computadora y reproducirlo en el momento que ellos deseen. Eso ha sido la base para la distribución de canciones y otros materiales, principalmente en el formato MP3, por lo cual, día con día, aparecen más sitios en la red que proporcionan una buena cantidad de archivos ya sea de forma gratuita o con restricciones de precio, oportunidades de reproducción y vigencia del contenido.

El Podcasting

Parecería que la radio en demanda es el complemento a la radio sincrónica en Internet y, entonces, todo está dicho. Pero al igual que con el WWW, la creciente oferta de audio digital en la red hace casi imposible a cualquier usuario, localizar la información que realmente le es útil: lo mismo un resumen de noticias que el éxito musical del momento, o inclusive la clase del profesor a la cual no se pudo asistir. Miles de archivos MP3 llenan los discos duros de los servidores día con día, y los usuarios necesitan de una forma rápida y efectiva de localizar la información.

Así surge el Podcasting. El término es la combinación de la palabra iPod (aparato reproductor de medios desarrollado por la empresa Apple®) y la palabra broadcasting (transmisión). Esta tecnología agrupa la libertad de publicación de información de los blogs y la codificación de audio en MP3, creando acervos inmensos.

El Podcast es un servicio gratuito donde los usuarios, al igual que en la radio en demanda descrita anteriormente, acceden a un servidor web para descargar archivos MP3. Sin embargo, la diferencia aparece cuando los usuarios no están limitados a seleccionar un archivo, ya que también pueden suscribirse a un Podcast específico, de tal manera que los archivos de audio se descargan en sus computadoras automáticamente -similar a la sincronización de una PDA con la computadora personal- gracias a la tecnología RSS (resúmenes de contenido sindicado), donde un pequeño archivo en XML indica a la computadora local los nuevos contenidos disponibles, facilitando la descarga de los temas de interés para el usuario.

El desarrollo de esta tecnología inició en 2004, cuando Adam Curry (DJ de MTV) y Dave Winer (desarrollador de software) crearon un programa que permitía la descarga automática de transmisiones de radio en Internet directamente a sus iPods. El esquema planteado desde el principio es muy simple:

  1. Para generar el Podcast:
    a) Conectar el dispositivo que genera el audio a la tarjeta de sonido de la computadora (por ejemplo: un profesor que desea hacer un Podcast de su clase, puede emplear un micrófono convencional conectado al puerto Mic de la tarjeta de sonido o bien, un grupo de rock aficionado conectar la salida de la mezcladora que recibe a todos los instrumentos y micrófonos hacia el puerto Line In de la tarjeta de sonido).
    b) Descargar e instalar algún codificador de MP3 en la computadora. LAME es una buena opción de software libre.
    c) Grabar el audio (clase, canción, discusión de expertos, lo que se quiera) y almacenarlo como un archivo MP3 en la computadora local.
    d) Crear la descripción RSS. Una herramienta simple es Feed-ForAll, que se puede descargar desde http://www.feedforall.com. Sin embargo, algunos programas que controlan reproductores portátiles, como iTunes de Apple, también pueden facilitar la publicación del Podcast.
    e) Colocar en algún servidor donde se tenga cuenta FTP tanto el archivo MP3 como la descripción RSS (que en realidad es un archivo XML).
  2. Para escuchar el Podcast:
    a) Descargar el software que recupera los encabezados RSS y generar la lista de Podcast disponibles. iTunes incluye una opción de Podcast, por lo que no es necesario descargar software adicional. Si no se tiene iTunes se puede instalar Juice Receiver, disponible gratuitamente en http://juicereceiver.sourceforge.net
    b) Seleccionar la liga o vínculo del Podcast que se desea recibir. Bien se puede oír en ese momento o descargarlo en un reproductor portátil, como la iPod, el NetMD de Sony o el GigaBeat de Toshiba, por citar algunos, para escuchar el Podcast en el momento que se desee y donde sea posible.
    c) El software de descarga de Podcast permitirá también seleccionar los vínculos RSS que se deseen actualizar regularmente. De esta manera, cada vez que el usuario se conecte a Internet con su computadora y abra el software de Podcasting, podrá actualizar automáticamente los archivos en su equipo de escritorio o el reproductor de medios portátil con lo último de lo último en contenido.
  3. Las aplicaciones del Podcasting son diversas: desde clases y programas de capacitación hasta discusiones de grupos especializados y conferencias de alto nivel, esto en el ámbito académico. En lo personal, es una manera más de hacerse presente en la Red de Redes con canciones, ideas o simples opiniones. De hecho, el Podcasting es, en buena medida, una muestra de lo que la democratización de los medios puede significar en la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

    Para mayor información:
    http://www.apple.com
    http://www.feedforall.com
    http://www.ipodder.or

Inicio | Contacto |