Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 4, Número 43, Octubre de 2005

LiveCD todo cabe en un disco sabiéndolo acomodar

Carlos Suárez Gutiérrez

 

La informática está llena de ideas interesantes e innovadoras, muchas de ellas han sido el resultado de ocurrencias geniales y otras más se han gestado a lo largo de muchos años, todas producto y expresión de la creatividad de los programadores y demás fauna informática.

Con la llegada de Linux y del software libre, se ha puesto de moda una nueva forma de distribuir sistemas operativos sin pasar por el arduo proceso de configurar un sistema nuevo con todos los puntos finos que, con frecuencia, están lejos del conocimiento del usuario común.

Sistemas operativos en CD

La idea es muy sencilla: generar un CD que contenga un sistema operativo, generalmente alguna distribución de Linux, que pueda ser ejecutado desde el CD sin tocar la configuración del disco duro; es decir, podemos correr este CD en una computadora que tenga Windows, trabajar un rato, explorar las aplicaciones y al final, reiniciar sin alterar la información que tenemos almacenada.

El primero de estos sistemas operativos en CD fue DemoLinux, creado por un grupo francés de la Universidad de París por allá de 1999, con la intención de atraer adeptos a la causa de Linux que por aquellos años luchaba por ser conocido públicamente.

La idea de crear un disco que trajera todo el software de un sistema operativo para propósitos de evaluación, fue rápidamente aceptada por distintos grupos que empezaron a elaborar sus propias distribuciones.

En 2003, el alemán Klaus Knopper lanza Knoppix, para algunos, el mejor LiveCD realizado hasta ahora; Knopper revitalizó el interés por este tipo de desarrollos y creó una tendencia que se ha visto reflejada en el incremento de nuevas versiones de LiveCDs, prácticamente en todo el mundo.

Como las herramientas de desarrollo de LiveCDs se distribuyen bajo la licencia de software libre, muchos grupos trabajan en ellas; en América Latina un grupo argentino desarrolla Tuquito-K, una distribución GNU/Linux, que permite al usuario tener en su computadora un sistema completo en cuestión de minutos, con todo el software y hardware configurados y listos para usarse, sin necesidad de modificar en absoluto su computadora, además de ganar tiempo a la hora de realizar tareas concretas.

Discos educativos

En el desarrollo de software educativo, es donde tiene mayor aceptación el concepto de LiveCD, dado que muchas escuelas tienen el problema de configurar cientos de computadoras e instalar los programas que usan los estudiantes; además, se enfrentan al costo de las licencias, considerando que dotar de programas a una institución educativa es muy caro o definitivamente fuera del presupuesto de muchas de ellas. Aquí entran los LiveCD hechos especialmente para atender este sector, con programas seleccionados para cubrir los objetivos escolares; la mayoría de ellos gratuitos o de muy bajo costo.

En el campo del software educativo, uno de mis favoritos es Pequelín, una distribución española dedicada especialmente a los niños, los jóvenes y la educación.

La contraparte estadounidense de Pequelín es Linux4Kids, un proyecto que empezó con mucho ánimo y que en los últimos meses ha venido a menos.

Las características principales que desean los creadores de este proyecto son: mayor cantidad de software libre (o al menos de libre distribución) de calidad orientado a la educación y a la preparación, técnica y humana de nuestros niños y jóvenes; distribución gratuita a través de Internet; un sistema intuitivo y fácil de comprender por todos, especialmente por niños, jóvenes y educadores; que sea del tipo LiveCD, o sea, que arranque y funcione desde el CD, sin necesidad de instalarlo en la computadora.

LiveCD y política

Además de un producto tecnológico, los LiveCD implican una postura política que pretende demostrar que existe otra forma de hacer y distribuir programas; estos proyectos coinciden con la filosofía del software libre y sus cuatro principios de libertad: ejecutar el programa con cualquier propósito; estudiarlo y modificarlo; copiar el programa de manera que sea posible ayudar al vecino y, por último, tener la libertad de mejorar el programa, así como de hacer públicas las mejoras, de forma que se beneficie toda la comunidad.

En muchos países se discute ahora la necesidad de seguir pagando licencias a las grandes compañías de software mientras se tienen carencias en otros sectores; el software libre ha ganado terreno en esos países donde escasean los recursos económicos y se ha convertido en una alternativa real para quienes quieren romper esa dependencia tecnológica. Países como Brasil y Venezuela están apostando fuerte por el software libre, y su éxito o fracaso influirá de manera decisiva sobre las decisiones que tomen otros países de la región en torno a la posibilidad de cambiar sus plataformas a software libre, o de continuar utilizando programas propietarios.

Lo que viene

Lo que empezó como una moda, ahora es una alternativa real para los grupos que desean dar a conocer sus desarrollos sin tocar el disco duro del usuario. Pronto llegarán a nosotros LiveCDs orientados a alguna tarea específica, ahora existen algunos especializados en apoyar las tareas educativas y vienen en camino desarrollos de LiveCDs especializados en juegos, entretenimiento, seguridad informática, rescate de discos duros dañados, antivirus y varias cosas más.

Un detalle interesante de los LiveCD es que la gran mayoría están desarrollados en Linux, BSD o alguna variante de Unix, mientras que las versiones basadas en Windows son muy escasas y la razón es muy sencilla: distribuir el núcleo de Windows para que pueda arrancar desde un CD es considerado por Microsoft una violación a la licencia, lo que ha desalentado el desarrollo del LiveCD basado en Windows, puesto que a los programadores no les interesa entablar batallas legales, mejor trabajan en un ambiente libre, como Linux.

En probable que en poco tiempo tengamos conocimiento del primer LiveCD mexicano; el tamaño de nuestra comunidad informática es lo suficientemente grande como para que produzca un desarrollo de este tipo. Por los requerimientos de nuestro país en cuanto a tecnologías de educación y de información, es necesario contar con un LiveCD que pueda utilizarse en escuelas, aulas de medios y centros de cómputo, no sólo como software de escritorio para las computadoras, sino también como ruteador y firewall, disminuyendo así, el costo de la infraestructura.

Las buenas ideas en informática, como en todos los campos del conocimiento humano, suelen ser imitadas y mejoradas, no hay duda que el desarrollo del LiveCD nos guarda todavía muchas sorpresas para beneficio de todos los que tenemos algo que ver con este sorprendente mundo de la tecnología.

Para mayor información:

http://distrowatch.com

http://www.pequelin.org

http://www.demolinux.org

http://www.tuquito.com.ar/

 

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