Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 3, Número 30, Junio de 2004

El voto electrónico

Martha Patricia García Morales

 

La trascendencia política y social que representa un proceso de votación en todo país, hace que los gobiernos de diversas naciones realicen grandes esfuerzos, apoyados en los avances de la tecnología informática, para convertirlo en una jornada que beneficie su realización y aumente la confianza de los ciudadanos en este proceso primordial a toda sociedad que se precie de ser democrática.

De esta manera, las propuestas de sistemas de voto electrónico, aún no han satisfecho del todo los requerimientos de un buen funcionamiento, en tanto que deben ser transparentes y abiertos, esto es, que haya la posibilidad de examinarlos después de ciertas pruebas y análisis para así adecuarlos a necesidades específicas, como manifestó Aviel D. Rubin de la Universidad John Hopkins, durante su participación en el panel "El voto electrónico en México", que tuvo lugar en el Congreso de Seguridad en Cómputo 2004, realizado del 21 al 28 de mayo en el Centro Mascarones y el Palacio de Minería de la Ciudad de México.

Aviel D. Rubin fue integrante del grupo que conformó el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para analizar la seguridad del sistema de votos electrónico que se utilizaría para las elecciones de noviembre de este año. Dicho sistema iba a ser usado para que votaran por Internet, las personas que se encontraran fuera del país, como el caso de los militares; sería aplicado en siete estados de los EUA (de los 50 que lo conforman). Se concluyó que dicho sistema implicaba una falta total de restricciones, ya que con sólo tener instalado el programa Internet Explorer de Windows podía votarse desde cualquier máquina, trayendo como consecuencia que los hackers (individuos que alteran los sistemas de programación dados de alta en la red) pudieran interceptar la votación mediante diferentes tipos de ataques o que el sistema pudiera verse afectado por virus. Dados los resultados del análisis, el 5 de febrero, el gobierno de los EUA decidió no utilizar este sistema de votos electrónico para la citada jornada electoral.

Por tanto, comentó Aviel Rubin en el panel sobre el voto electrónico, es importante considerar el problema de la seguridad que la mayoría de los sistemas electrónicos conllevan, porque hace de los mismos, objetos no confiables que están expuestos a un mal manejo de la información ya sea por problemas con el hardware, software que no está libre de fallas debido a que no es desarrollado por un modelo adecuado, y por los mismos hackers que abundan en el mundo de Internet.

Se afirma que Internet es un lugar peligroso por los ataques que puede tener toda máquina mediante el módem, por ende la legitimidad de los votos obtenidos a través de este medio electrónico, se registra en tiempo real de ejecución, lo cual es cuestionable, porque es más factible la alteración del proceso.

Por otra parte, Aviel Rubin, hizo hincapié respecto a la necesidad de contar con material que permita la revisión de los resultados obtenidos del proceso electoral, como el papel, es decir, la impresión de resultados que recreen lo sucedido en la votación y faciliten el recuento, todo esto salvaguarda del proceso de elección, en caso de que se presente algún problema durante o después de dicha jornada.

Considerando el caso específico de México, las autoridades del Instituto Electoral del Distrito Federal, contemplan un proyecto de urnas electrónicas que se desarrolla desde el 2001, el cual tiene importantes avances en este año como afirmó Rodolfo Torres, titular de la Unidad Informática del Instituto Electoral del DF, quien también participó en el panel "El voto electrónico en México" llevado a cabo en el Congreso de Seguridad en Cómputo 2004.

Dicho proyecto tiene por objetivo, antes que mantenerse a la vanguardia tecnológica, una motivación básicamente electoral, además de vislumbrarse aspectos como: reducir costos electorales sin poner en riesgo la credibilidad del proceso, obtener resultados con mayor oportunidad y disminuir los errores en la suma o cómputo de votos.

Sin embargo, la mayor aportación de la urna electrónica será "terminar con la interpretación de los votos", apuntó Rodolfo Torres, al agregar que eliminar esta interpretación es de suma importancia, si se considera que los verdaderos funcionarios electorales son los ciudadanos, los cuales en varias ocasiones toman decisiones respecto de los votos emitidos, y por lo que es importante ilustrarlos sobre el procedimiento o código electoral.

Por tal motivo, y para perfeccionar los instrumentos electorales en cuanto a que sean más confiables y económicas las elecciones, el funcionario del Instituto Electoral recordó que el 6 de julio de 2003, se llevó a cabo una prueba piloto en varios estados del norte del país, tanto para conocer la viabilidad de utilizar urnas electrónicas en México como para saber la opinión de los partidos políticos y de los ciudadanos sobre dichas urnas.

Para la prueba, explicó Rodolfo Torres, se utilizó una muestra representativa de 23 mil ciudadanos y 150 urnas prestadas por el Tribunal Superior Electoral de Brasil, que consistió tanto en el voto de los ciudadanos mediante ellas como en un cuestionario aplicado posteriormente, donde la mayoría de los encuestados estuvo a favor de cambiar el sistema de votación utilizando las urnas electrónicas. A su vez, los resultados obtenidos de la prueba permitieron medir flujos de datos, volúmenes de información y tiempos de operación de la urna.

Como parte del proyecto, comentó Rodolfo Torres, se decidió proseguir con el diseño de una urna electrónica, motivo por el cual se firmaron convenios de colaboración con la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México y con la Universidad Nacional Autónoma de México.

Se contempla el diseño de una urna en particular, considerando que ya hay en existencia, dado que se busca reducir costos de manufactura y contar con una urna electrónica que tome en cuenta el entorno social, cultural y electoral de nuestro país, este último, basado prácticamente en la desconfianza.

Los parámetros o indicativos que considerarán las universidades para este proyecto, que en realidad desata innovaciones al respecto, son:

  • El diseño tiene que ser de fácil instalación para los ciudadanos.
  • Seguridad en el proceso, auditabilidad del mismo. Confiabilidad en todos los aspectos de seguridad.
  • Debe haber un registro impreso del voto ciudadano, premisa ineludible que representa un verdadero reto técnico.

Por ende los retos del diseño, son que:

  • La urna tenga un costo de 800 USD.
  • Implique un suministro eléctrico de 12 horas.
  • Y tenga un peso menor a 9.8 kgs.

La posibilidad de logro de estos parámetros, permitirá que la autoridad electoral no pierda su capacidad y autonomía para garantizar la legalidad de la votación.

Sin duda, todos éstos son retos donde las universidades participantes o colaboradoras del proyecto del Instituto Electoral del Distrito Federal, pondrán sus conocimientos a disposición de la sociedad, dada una necesidad imponderable que implica el mayor de los retos: utilizar la tecnología con un verdadero sentido social para que los ciudadanos tengan a la mano las herramientas que les faciliten sus elecciones políticas, por ende, su rumbo a seguir como sociedad.

Para mayor información:

http://www.iedf.org.mx/

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