Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 3, Número 25, Enero de 2004

Tarjetas multiaplicaciones.
Todo cabe en una
tarjeta sabiéndola programar

José Luis Medina Flores

 

Usted como yo quizá ya habrá notado que desde hace algunos años, lenta y casi imperceptiblemente, de no ser por el espacio que ocupan dentro de nuestras carteras y monederos, nos hemos llenado de todo tipo de tarjetas y/o credenciales, desde las comunes tarjetas bancarias (ya sea de débito o de crédito), hasta la infaltable credencial de elector, Seguro Social o ISSSTE, del trabajo o escuela, de la biblioteca, la licencia de conducir, la de descuentos, de teléfono (dos, por si se agota una de ellas), la de puntos de cliente frecuente; además de las que tiene en mente y/o en su bolsillo, y no dudo que también se haya preguntado utópicamente, ¿no podrán caber todas éstas en una sola tarjeta? o en su defecto ¿en algunas cuantas?

El avance reciente de la tecnología informática, las telecomunicaciones y de los semiconductores nos permite contestar esas preguntas, aunque difícilmente podremos llegar a conjuntar en una tarjeta TODO lo que ahora tenemos en un gran ramillete de tarjetas de diversa índole. Sí existe la tecnología para integrar en una sola tarjeta diversos tipos de información y servicios con más y mejores mecanismos de seguridad y confidencialidad que las tradicionales tarjetas de banda magnética, además de incrementar significativamente la capacidad de almacenamiento y portabilidad de la información y poder integrar una gran variedad de nuevos servicios de valor agregado lo que conlleva, en la gran mayoría de los casos, beneficios económicos ya sea para los portadores, o para las entidades que las expiden, como son: la disminución de fraudes, la reducción de costos de operación y costos de oportunidad, así como la reducción de pérdidas por robo.

Por ejemplo, hoy en día podemos tener tarjetas de identificación que no sólo presenten la fotografía, firma, huella digital y los datos personales de un ciudadano, sino que además almacenen dicha información en forma digital para que pueda ser consultada y verificada en cualquier momento; igualmente existen tarjetas bancarias multifuncionales, las cuales pueden ser usadas como tarjetas de crédito, tarjetas de lealtad, débito y monedero electrónico, en este último caso, con la posibilidad de poder ser recargadas en cualquier teléfono público o cajero automático; así también podemos contar con una tarjeta que permita a los estudiantes usarla como medio de identificación o como medio de control de acceso y asistencia (salones, laboratorios, eventos, etc.), monedero electrónico (pago en cafeterías y lavanderías), préstamo bibliotecario y de materiales, tarjeta de descuentos, entre otras.

Lo anterior es, sin duda alguna, interesante y surgen algunas preguntas, ¿cuáles son estos tipos de tarjetas “multiaplicaciones”? y ¿cuáles son sus principales características y usos? bueno, para responder la primera de ellas diremos que son de dos tipos, las tarjetas con chip o Tarjetas Inteligentes (Smart Cards) y las tarjetas ópticas o Tarjetas Láser (Laser Cards), sus características y aplicaciones más comunes se describen a continuación:

Tarjetas Inteligentes

Este tipo de tarjeta consiste en un plástico de PVC del tamaño de una tarjeta de crédito (8.57 cm de largo por 5.45 cm de ancho), el cual tiene implantado un chip de silicio en uno de sus extremos, sus características físicas y electrónicas están definidas y reguladas a través del estándar ISO 7816. De acuerdo con el tipo de chip que poseen se pueden clasificar en: Tarjetas de Memoria, las cuales simplemente almacenan la información, poseen esquemas de seguridad poco sofisticados, su capacidad oscila desde < 1KB hasta 2KB, y su costo puede ser alrededor de un de dólar, un ejemplo de ellas son las tarjetas telefónicas de prepago; y Tarjetas de Microprocesador, que pueden manipular la información almacenada, poseen un sistema operativo propietario o en algunos casos Java, así como diferentes tipos de archivo para el almacenamiento de los datos, dispone también de sofisticados mecanismos de seguridad como: DES, 3DES, RSA, PIN Code, su capacidad va desde los 256 bytes hasta los 128KB y su costo puede oscilar entre 1 y 14 dólares.

Por su interfaz, las tarjetas inteligentes se clasifican en: de Contacto (Contact) las cuales tienen un chip en la superficie, que entra en contacto con el lector para poder realizar la transacción; de Inducción (Contactless) que poseen un chip y una antena internos que permiten la realización de las transacciones por medio de transmisiones de radio frecuencia, con sólo acercar la tarjeta al lector, y finalmente, Combinada (Combi Card) que cuentan con las dos características anteriores.

Como se ejemplificó, el uso y aplicaciones de las tarjetas inteligentes en la vida diaria es múltiple y diverso, en primer lugar como mecanismo de identificación personal, contribuye a verificar la identidad de una persona y permite, por ejemplo, el control de acceso físico a salones, laboratorios, estacionamientos; así como la autenticación y control de acceso mediante mecanismos de PKI a aplicaciones de comercio electrónico B2 y B2C. En el campo de la salud y muy relacionado con lo anterior, podemos encontrar a las tarjetas inteligentes no sólo como medio de identificación de pacientes, sino como medio de almacenamiento de información médica crítica (tipo de sangre, alergias, padecimientos o, inclusive, el historial clínico del mismo).

En el transporte, las tarjetas inteligentes pueden sustituir a los habituales boletos del metro, autobús, trenes, tarjetas de embarque, aviones etc., en este caso, la tarjeta de inducción hace ganar tiempo de forma considerable al acelerar el flujo de pasajeros, sin demérito de la seguridad y el control. Como medio de pago, incrementa significativamente la seguridad en el uso de las tarjetas de crédito o de débito reduciendo los fraudes y la “clonación” de tarjetas, como monedero electrónico (una de las aplicaciones más frecuentes) disminuye el uso de efectivo y, con ello, el riesgo de pérdida por robo. En el ámbito de las telecomunicaciones, recientemente podemos encontrarlas como parte fundamental en los teléfonos celulares, TV vía satélite y dispositivos de comunicación inalámbrica. En lo que concierne a servicios de valor agregado, comúnmente las podemos encontrar en programas de lealtad y/o de descuentos.

Tarjetas Láser

Estas tarjetas tienen la misma dimensión que una tarjeta inteligente, son de plástico de policarbonato, que es 1000% más durable que las tarjetas de PVC, soportan descargas eléctricas y condiciones ambientales extremas. Una de sus principales características es su capacidad de almacenamiento de información digital, que es de 1.5 o 4.1Mbytes, lo que equivale a 180 o 465 imágenes de 6KBytes o, en su caso, 550 o 1,430 páginas de texto respectivamente, para ello cuenta con memoria óptica de lectura-escritura.

Proveen de un excelente nivel de seguridad, lo que evita fraudes y alteraciones mediante la incorporación de mecanismos de seguridad física y lógica, entre los que se encuentran el cifrado de los datos a través de DES, mecanismos de llave pública con el método de RSA, uso de password / PIN Code, hologramas, impresión térmica de color y firmas digitales, entre otros. Son compatibles con otras tecnologías de almacenamiento de datos: bandas magnéticas, código de barras, lectoras de texto y tarjetas inteligentes, y se basan en los estándares ISO 11693 y 11694.

Sus principales ventajas sobre otras tecnologías similares en el mercado son su gran capacidad, seguridad, durabilidad y versatilidad por lo que implican una eficiente opción para almacenar información. En la actualidad, entre las principales aplicaciones de esta tecnología se encuentran la de servir eficientemente como mecanismo de identificación personal, un ejemplo de ello son las visas que otorga el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América a los inmigrantes, conocidas como “visas láser”; además de su uso como medio de almacenamiento y control de los expedientes clínicos de los pacientes a bajo costo, alta seguridad y portabilidad.

Compatibilidad

Una de las grandes ventajas de estas tarjetas es su compatibilidad con otras tecnologías, es decir, tienen la capacidad de poder incoporar en una tarjeta inteligente o en una tarjeta láser mecanismos de código de barras y/o banda magnética e, inclusive, integrar un chip a la tarjeta láser (tarjetas híbridas), lo que lleva consigo el fusionar las ventajas y beneficios de ambas tarjetas en una sola.

Conveniencia

Las aplicaciones relacionadas con cada una de las tarjetas son muy diversas y proporcionan por sí mismas grandes ventajas y beneficios, tanto para el poseedor de la tarjeta, como para el emisor; sin embargo, el punto medular para contestar la pregunta formulada al inicio del presente artículo, radica en la capacidad técnica de las tarjetas para ser multiaplicaciones, es decir, en la integración de diferentes aplicaciones en una misma tarjeta, de forma tal que ésta nos puede servir de identificación, de monedero electrónico, de control de acceso, para solicitar el préstamo bibliotecario y como expediente clínico al mismo tiempo.

En los últimos años, hemos visto como su uso y penetración en nuestro país dista mucho del que existe en los países desarrollados; es nuestro reto el aprender e incorporar estas nuevas tecnologías para beneficio y desarrollo tanto del país, como de nuestra Universidad.

Para mayor información:

http://www.gemplus.com/basics/index.html

http://www.lasercard.com

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