Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 2, Número 19, Mayo de 2003
Publicación electrónica abierta

Clara López Guzmán
clara@servidor.unam

 

El concepto de publicación electrónica no es tan innovador como se puede pensar. Tiene sus orígenes en la década de los años treinta cuando Vannevar Bush escribe el ensayo “As We May Think (1)”, en donde describe un dispositivo mecánico, denominado memex(2), en el cual se almacenan libros, grabaciones y todo tipo de conocimiento, para que puedan ser recuperados de una manera sencilla y rápida.

Posteriormente, en la década de los años sesenta, Ted Nelson crea el con-cepto de hipertexto y lo asocia a la escritura y lectura no lineal a través de su proyecto Xanadú(3). De ahí en adelante, comienza una nueva visión de los sistemas de información con el uso de la tecnología; el Web integra estas dos vertientes y es lo que, actualmente, se conoce como un tipo de publicación electrónica.

Este nuevo medio, el electrónico, ha impactado a todos los sectores y marca una clara brecha entre cómo se transmite el conocimiento, antes y después del uso de información digital. En una publicación electrónica se puede acceder, ya sea a una página Web personal, hasta a grandes disertaciones de científicos reconocidos; también, aunque cada vez menos, se encuentran interesantes publicaciones en discos compactos (regularmente con tecnologías de software propietario), que poco a poco han sido desplazadas por las grandes ventajas que tiene la publicación electrónica en línea.

En México, casi todas las instituciones que producen publicaciones están comenzando su incursión en este nuevo medio, por ello, es importante la consideración de muchos elementos tecnológicos que no son parte del proceso de producción de las publicaciones impresas tradicionales.

El concepto de publicación electrónica ha sido desvirtuado por el exceso de ésta, consecuencia de la facilidad de creación y el relativo bajo costo para su elaboración. Sin embargo, existen quienes buscan la publicación electrónica formal, la cual no es sólo un texto procesado en una computadora, disponible en Internet o en disco compacto, sino que se entiende como el proceso de organizar y formar información digital, siguiendo todo el ciclo de publicación, donde se incluye, por supuesto, el control editorial, a fin de estar a la par de las mejores publicaciones impresas.

Sobre este respecto, se debe considerar que la gran mayoría de las publicaciones se hacen con la intención de tener un futuro de largo plazo, por ello, es fundamental utilizar la tecnología adecuada para todo el ciclo de vida del documento por publicar; desde su creación, hasta la forma en que se recuperará en un contexto globalizado como Internet pero, aún más allá, la manera en la que se podrá acceder a ésta con el paso de los años, considerando los constantes cambios tecnológicos a los que nos enfrentamos día a día.

En ese sentido, un punto es el que marca la diferencia entre lo impreso y lo digital: la tecnología.

Hoy en día, existen muchas orga-nizaciones e iniciativas que proponen modelos o soluciones para la publicación electrónica, algunos generales y otros más, específicamente, para algunas áreas del conocimiento, y aunque no existe un estándar que haya sido adoptado de manera general, cada quien puede optar por el que mejor se adecue con sus requerimientos. Entre los principales grupos se encuentran:

World Wide Web Consortium (W3C) (4). Se crea, en 1994, como un grupo de trabajo de desarrollo de protocolos comunes para promover el desarrollo y asegurar la interoperabilidad del Web.

Text Encoding Initiative (TEI) (5). Es un proyecto colaborativo internacional, formado en 1987, con la alianza de asociaciones del área de humanidades, interesadas en un esquema común para la codificación de estructuras textuales complejas. Su limitante es que sólo contempla textos literarios y lingüísticos, dejando de lado la estructura de trabajos científicos.

Open eBook (6). Es una organización internacional para el desarrollo de estándares sobre libros electrónicos, con el objetivo común de definir especificaciones y estándares para la publicación electrónica.

Estas iniciativas basan sus desarrollos en tecnologías abiertas y orientadas al Web, específicamente en HTML (HyperText Markup Language) y en XML (Extended Markup Language), lenguajes que tienen su origen en el SGML (Standard Generalized Markup Language); son conocidos como lenguajes de etiquetado. SGML es una norma ISO8879, derivada de GML (Generalized Markup Lenguaje), y es considerado un estándar internacional, no propietario y abierto, que provee una codificación estándar para la transmisión de documentos entre sistemas de computadoras diferentes; además, tiene un inmenso potencial y campo de aplicación, su gran desventaja, y por lo cual no ha sido adoptado fuertemente, es su alta complejidad.

La simplicidad de HTML posiciona a este lenguaje como el más utilizado para publicaciones en el Web, aunque realmente es básico; se encuentra limitado por su diccionario acotado de etiquetas que no permite la estructuración semántica de un documento extenso o complejo. XML, por su parte, es un punto medio entre la complejidad de SGML y la sencillez de HTML, debido a que permite el marcado de documentos de manera sencilla y libre, orientado específicamente hacia aplicaciones en el Web.

Ofrecer mecanismos más versátiles para mostrar datos o documentos tiene que ser la tarea principal de XML, por ello, actualmente, aprovechando que este lenguaje no sólo ofrece una sintaxis sino, también, una semántica, se trabaja en buscadores de información más inteligentes con el uso de XML y de los metadatos de un documento.

 

(1) www.site.uottawa.ca/~dduchier/misc/vbush/awmt.html

(2) www.home.gil.com.au/~bredshaw/memex.htm

(3) http://jefferson.village.virginia.edu/elab/hf10155.html

(4) www.w3.org

(5) www.tei-c.org/

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