Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 2, Número 20, Junio de 2003
De hoyos y mirones…

Pedro Allende Rosales
pallende@ola.icmyl.unam.mx

 

Sin que estemos al extremo de la violencia, a todos los cibernautas, no deja de molestarnos el continuo bombardeo de programas no deseados e infiltrados en nuestros dispositivos sin nuestro consentimiento, llamados “Spyware(1)” o “Adware(2)”, los cuales son el pan nuestro de cada día, ya que las actividades que desempeñamos han dejado de ser nuestras y confidenciales, para acabar también en manos de extraños.

Este “Spyware” tan nombrado, actualmente en el mundo de la Web, es un programa o dispositivo físico que es instalado en tu computadora sin tu consentimiento y que puede llegar a enviar a su fabricante o diseñador, información como: hábitos de navegación en el Web e información residente en tu computadora. Siguiendo con estos bichos, de manera general, se pueden clasificar en espías vigilantes o inspectores y en espías de publicidad.

Empezando por los más comunes que podamos tener en nuestra computadora, éstos los “adquirimos” cuando bajamos e instalamos alguno de los cientos de programas gratuitos en Internet con los que sus desarrolladores obtienen, a manera de pago, datos nuestros residentes en el disco duro de la computadora. Otros, muestran una serie de marcos de publicidad que debemos aceptar mientras utilicemos las aplicaciones gratuitas, los cuales, en determinado momento, se conectan a los servidores de donde provienen, ahí nosotros solamente vemos los llamados banners de publicidad, sin tener en mente la cantidad y/o tipo de información que están enviando hacia dichos lugares.

Pero, en definitiva, los bichos que mantienen gran actividad en la mayoría de los computadores infectados, son aquéllos que vienen escondidos al instalar programas gratuitos o de pruebas, de los cuales, en la mayoría de las ocasiones, no somos advertidos de su presencia, ni mucho menos de que serán instalados con la finalidad (según ellos) de tenernos al tanto de futuras actualizaciones y del número de veces que se ha utilizado dicho programa; en realidad, se dedican a llevar un control de nuestras actividades en la Web, y de transmitir información nuestra, que en principio debe ser confidencial.

Programas ocultos

Hay infinidad de aplicaciones que instalan programas de manera oculta al usuario, y una gran diversidad en su área de aplicación, probablemente hayamos o estemos utilizando alguno de ellos, como por ejemplo: aplicaciones para encontrar, compartir y bajar archivos MP3s, desde el desaparecido y añorado AudioGalaxy hasta el hoy popular Kazaa o la aplicación para descargar programas GetRight (que en sus últimas versiones, dicen, ya no trae regalo oculto). Este programita oculto lleva un trazado de nuestra actividad en la Web, descargas realizadas, información del registro de nuestra computadora, en fin, aplicaciones tan diversas que no pensaríamos envían parte de nuestras actividades, hacia lugares que clasifican todos los datos de donde están en ejecución sus rutinas.

Si bien, algunas instituciones del sector privado obtienen información de sus usuarios, previamente descrita, también el sector gubernamental tiene su tajada importante en el pastel del espionaje.

En la Unión Americana, por ejemplo, diferentes instituciones u organismos tienen sus programas de espionaje que, por lo general, no solicitan ninguna clase de permiso ni al resto de las autoridades, ni mucho menos al usuario final de la Web; pero lo que sí han solicitado (por no decir exigido) a las compañías de los principales antivirus o rastreadores de este tipo de bichos, es no ser incluidos en sus listas de programas detectables y exterminables.

Ejemplos de dichos programas, podemos obtenerlos, si tecleamos en cualquier buscador: “Linterna Magica”, “Cyber Knight”, “Echelon”, el popular “Carnivore” o, ¿porqué no? “SilentRunner”, con los que, sin darnos cuenta, podremos tener un programa hecho a la medida de nuestros hábitos computacionales, donde quedarán registradas las actividades que realicemos.

No todo es problema, afortunadamente aún existen aplicaciones gratuitas o a prueba, que si bien pueden estar mostrándonos publicidad al momento de ser utilizadas, no instalan otros programas de monitoreo ni mandan información desde nuestra computadora sobre lo que hayamos consultado en la Web ¿Cómo saber al respecto? Hay dos sitios (de los muchos que pueden ser localizados con un buscador), que nos pueden ayudar en este sentido: www.spywareinfo.com/, www.spychecker.com

Solamente nos queda tener mucho cuidado cada vez que vayamos a instalar alguna maravilla de aplicación o programa que encontremos o nos sea recomendado en nuestro diario paseo por la Web y, antes de instalarlo, ponernos a pensar que probablemente, si bien no necesitamos licencia de uso, estaremos poniendo nuestros datos a disposición de terceras personas; igualmente sería recomendable tener instalado uno de los programas que detectan y borran la actividad de los programas espías, y ejecutarlo de manera continua.

Para mayor información sobre el tema, teclear en cualquier buscador, las palabras Spyware o Adware, para que se nos indiquen los sitios referentes a estos programas ocultos.


1Spyware. Programas que vienen incluidos en aplicaciones principales, igualmente llamados “programas espías”.

2 Adware (Advertissing Supported Software). Programas promocionados o financiados mediante publicidad.

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