Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 2, Número 16, Febrero de 2003
El DVD ¿cómo ¿DVser?

José Fabián Romo Zamudio
josefrz@servidor.unam.mx

 

Todas las nuevas producciones están en DVD (Disco Versátil Digital), y se está incrementando el número de películas originalmente
distribuidas en VHS hacia estos pequeños discos, entre otras razones porque los costos del DVD son mucho menores a los casetes,
además de tener mejor calidad y fidelidad en imagen y sonido. El DVD es el medio digital que reemplaza a los videocasetes analógicos,
superándolos en calidad, duración y fidelidad, de la misma forma que el CD eliminó del mercado a los antiguos LP.

La tecnología DVD ha penetrado en múltiples ámbitos de nuestra vida, desde repro-ductores caseros hasta computadoras,
proporcionándonos horas de entretenimiento y miles de millones de bytes que pueden almacenarse en un simple disco, similar a los
compactos. Sin embargo, de una u otra manera, todos los usuarios de los DVD nos hemos enfrentado al dilema de las regiones.

Las regiones

¿Cuál es el verdadero origen de las regiones en los DVD? Asegurar que las películas sean vendidas en orden, en otras palabras: mientras una película ya está disponible en DVD en Estados Unidos, apenas se estará proyectando en salas de cine de Europa.

Todo empezó cuando varias compañías publicaron sus avances en la mejora de los CD. La empresa Nimbus creó el primer CD de doble densidad en 1993, seguido por prototipos de Philips®, Sony® y Toshiba®. Al ver las posibilidades para la distribución de películas en un medio más seguro que los casetes, diversos estudios de Hollywood (Columbia Pictures, Disney, MCA/Universal, MGM/UA, Paramount, Viacom y Warner Bros) establecieron un grupo de discusión que presentó solicitudes a los desarrolladores de la tecnología para que el nuevo disco digital fuera capaz de almacenar hasta 135 minutos de video en un solo lado, con calidad superior al analógico disco láser, y la posibilidad de otorgar altos niveles de audio en hasta cinco idiomas con proyecciones a pantalla normal o amplia, como en las salas de cine.

Pero, entre sus necesidades más interesantes, estaba el control de los derechos de distribución y reproducción, así como el de incluir algún tipo de mecanismo para evitar que menores de edad vieran contenidos no adecuados.

En marzo de 1996, la Asociación de Fabricantes de Electrónicos de Consumo (CEMA) y la Asociación Cinematográfica de Estados
Unidos (MPAA) anunciaron su intención de proponer una ley que protegiera la propiedad intelectual y los derechos de copia. Sin embargo, el Consejo Industrial de Tecnología de la Información (ITI), donde conviven empresas como Apple®, IBM®, Intel®, Motorola® y Xerox® respondieron con un fuerte llamado de atención a los estudios de cine sobre sus intenciones de dictar el desarrollo del hardware y el software. El ITI declaró: “cualquier estándar tecnológico que sea administrado por una entidad gubernamental, es contrapuesto a los objetivos y la evolución de la tecnología misma”, además de que todo medio para cuidar los derechos de autor debe “proteger todos los medios digitales incluyendo audio, videos, imágenes y textos”, no como Hollywood, que sólo quería salvaguardar a las películas comerciales.

En junio de ese mismo año, Toshiba anunció que las 10 empresas del Consorcio DVD habían acordado integrar circuitos para la
protección de copias en los reproductores, así como establecer un sistema de administración regional para controlar la distribución de
copias en el mundo y reducir la piratería.

Para 1998, las regiones estaban definidas, pero oficialmente los DVD no se habían introducido en otros países que no fueran Japón y
Estados Unidos, por lo que surgió un gran mercado negro de discos importados región 1, debido a que muchos países europeos tenían
leyes débiles o totalmente ninguna restricción sobre películas importadas. Pero esto no limitaba que los individuos pudieran adquirir
discos de otras regiones, a saber:

  • Región 1. Estados Unidos, Canadá.
  • Región 2. Japón, Europa, Sudáfrica y Medio Oriente (excepto Egipto).
  • Región 3. Sudeste asiático y el este de Asia (incluyendo Hong Kong).
  • Región 4. Australia, Nueva Zelanda, islas del Pacífico, América Central, México, Sudamérica y el Caribe.
  • Región 5. Europa del este (antigua Unión Soviética), India, África, Corea del Norte y Mongolia.
  • Región 6. China.
  • Región 7. Reservado.
  • Región 8. Usos especiales (líneas aéreas, barcos, trenes, etcétera).

En cada país se venden reproductores de acuerdo con la región a la que pertene-cen. México está en la región 4, por ello, tanto los DVD como los reproductores en su mayoría son de esta región. Sin embargo, desde la introducción del DVD aparecieron los reproductores mul-tirregión, que contienen los códigos para “identificarse” con cada disco como si correspondiera a su área. Pero hay que tener cuidado: muchos reproductores de multirregión en realidad sólo contienen el código para interpretar los DVD de un par de regiones. En el caso de México, esos reproductores sólo leen discos de las zonas 1 y 4, aunque otros sí son compatibles con discos de regiones 1 a 6.

El reproductor

Los lectores caseros de DVD son muy similares a los lectores de CD. El principio es el mismo: un rayo láser que se dirige a la superficie del disco para leer los patrones de marcas o bits.

Físicamente los reproductores se componen de tres elementos básicos: el motor de giro, que oscila entre las 200 y 500 revoluciones por minuto, dependiendo de la pista que se está leyendo; el rayo láser, con una longitud de onda de 640 nanómetros, más pequeño que el láser de un CD con 780 nanómetros; y el sistema de rastreo (tracking), que tiene la capacidad de posicionar el láser y los lentes con precisión micrométrica.

Hay mucho de tecnología informática en un DVD y sus reproductores. El usuario puede seleccionar una pista o escena específica, elegir uno de hasta ocho idiomas distintos en audio o bien hasta 32 idiomas para subtítulos, modificar el tamaño de la imagen, hacer
acercamientos, navegar en menús interactivos o reproducir los CD comunes.

La verdadera diferencia entre un DVD y un CD

Un DVD y un CD son demasiado parecidos, pero no iguales. Tienen el mismo diámetro y grosor, se hacen con idénticos materiales y
métodos. Como un CD, los datos en el DVD se codifican por medio de pequeñas “marcas” en la superficie del disco, que está compuesta por diversas capas de plástico, que juntas tienen un grosor de 1.2 milímetros.

No obstante, a pesar de tener el mismo tamaño físico de un CD, el DVD almacena más datos, eso se debe al tamaño de las marcas, o bits, en la superficie del disco. Cada una tiene dimensiones espectacularmente pequeñas: 320 nanómetros de ancho, 400 nanómetros de largo y 120 nanómetros de profundidad. ¿Cuánto es un nanómetro?: una millonésima de milímetro. En el caso del CD, tan sólo el ancho de cada bit registrado es de 830 nanómetros. Sumemos otra diferencia fundamental: la distancia entre una pista de datos y otra: en el DVD es de 740 nanómetros, en el CD de 1600 nanómetros. Y por último las capas: un DVD puede tener múltiples capas de datos, pero el CD sólo una.

Todos los datos en el DVD se ordenan en una espiral, como en los antiguos LP, que parten del centro hacia el borde exterior del disco. Si pudiéramos extender esa espiral mediría poco más de 12 kilómetros. Para un DVD de doble capa, la cual inicia en sentido opuesto (desde el exterior hacia el centro para evitar retrasos en la lectura), todos los bits, formados uno detrás de otro, medirían casi 25 kilómetros.

Lo anterior nos ayuda a entender el porqué un lector de DVD es completamente compatible con los CD, pero al revés no ocurre, el rayo láser de un lector CD es mucho más “ancho” que las marcas en un DVD y no está programado o diseñado para trabajar con múltiples capas.

La siguiente tabla contiene un resumen de sus capaci-dades y el tiempo estimado de video que pueden registrar:

Tipo
Capacidad
Tiempo en video
Un lado/una capa
4.38 GB
2 horas
Un lado/doble capa
7.95 GB
4 horas
Doble lado/una capa
8.75 GB
4.5 horas
Doble lado/doble capa
15.9 GB
+ de 8 horas


El video en un DVD

Si pudieras registrar en ceros y unos, esto es, en digital, la imagen que estás viendo en este momento, tan sólo un segundo, necesitarías guardar poco más de dos mil millones de bits. Aunque parezcan extraordinariamente elevadas las capacidades de los DVD, el más robusto de ellos, con doble lado y doble capa, sólo podría almacenar poco más de una hora de video. ¿Cómo ese mismo disco puede registrar hasta ocho horas de video?

La clave está en la compresión. Una película normal no cabría en un DVD si no se comprimiera. Desde hace algunos años un grupo internacional, llamado MPEG, desarrolló los procedimientos para sólo registrar los cambios de un cuadro a otro, de un segundo a otro en un video, y así no almacenar todos los bits que componen una imagen. De los varios estándares definidos por MPEG, el que se usa en los DVD se llama MPEG-2, muy aceptado en todo el mundo.

Audio en DVD

Los DVD Audio y los DVD Video operan de forma distinta. La diferencia estriba en que el DVD Video registra el audio asociado en rangos de frecuencias más imprecisos que aquéllos que se usan en los DVD Audio. Dicho técnicamente: la mayoría de los reproductores de DVD contienen un DAC (Convertidor Digital a Analógico) que proporciona 96Khz a 24 bits, pero los reproductores de DVD Audio llegan a 192Khz y 24 bits, lo cual implica un registro casi perfecto del sonido.

Un DVD Audio puede contener los mismos 74 minutos de música que un CD, pero con cuatro veces mayor calidad, o bien hasta siete horas de música con la calidad tradicional de un CD.

Ya es común ver reproductores móviles, con pequeñas pantallas de cristal líquido (LCD), computadoras por-tátiles con DVD integrado, lectores compatibles no sólo con los CD, sino también con Video CD, Super Video CD y con discos compactos que almacenan cientos de canciones en formato MP3.

Sin embargo, el DVD tiene una batalla por librar contra la popularidad y economía de la grabación en videocasete. Un “quemador” de DVD de buena calidad y compatible con la mayoría de los formatos es una inversión de no pocos miles de pesos, adicionales a los sistemas de captura de audio y video digital.

No te despidas aún de la videocasetera, mejor aún, compleméntala con un reproductor de DVD.

Para más información

http://www.opendvd.org
http://www.dvdforum.org
http://www.dvddemystified.com

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