Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

 

Año 1, Número 11, Agosto de 2002

LIMITACIÓN SUBJETIVA Y DE MERCADO
IMPEDIMENTOS PARA EL USO DE SOFTWARE LIBRE

Margarita Aguilera Flores

Software libre no significa solamente que sea gratuito o del dominio público; este movimiento también incluye una tendencia en pro de liberar el código fuente de las aplicaciones. Mientras empresas fabricantes de software comercial se muestran renuentes a liberarlo, especialistas consideran que en este tipo de desarrollos existe la necesidad de modificarse por parte de los usuarios.

Entrevistado por Entér@te, el ingeniero Enzo Molino Ravetto, Coordinador del Comité de Peritos Informáticos del Colegio de Ingenieros Mecánicos (CIME) apuntó, que al igual que se le pueden hacer cambios a una computadora (hardware) deberían hacerse al software, más aún, cuando ha sido comprada la licencia y la aplicación tiene un error que evita el buen funcionamiento. La interrogante es: ¿por qué no corregirlo o cambiarlo cuando no funciona de manera óptima?

Lo anterior resulta complicado, ya que el “tipo” que produjo el software no quiere dejar ver su contenido, bajo pretexto de que al modificarlo o simplemente verlo se viola su programa, en este sentido, el concepto de software libre no es brincarse las licencias sino asegurar un derecho para el usuario que es el de poder acceder a los programas, verlos y realizar algunas adecuaciones, explicó el especialista.

INICIOS DE SOFTWARE LIBRE

Los comienzos de la visión del software libre surgen durante los años 60 y 70, en esa época las computadoras no se vendían, se rentaban, y el líder de este mercado era IBM. En la renta de los equipos, el usuario tenía el derecho de usar todo el software que quisiera con los programas fuentes, a los cuales se les podían hacer mejoras, correcciones o parches, que se regresaban a dicha empresa y se integraban a la aplicación; este esquema es conocido como software libre.

En algún momento, la Comisión de Competencia de Estados Unidos consideró que la práctica antes descrita conformaba un monopolio y decidió separar el software del hardware. El software se convirtió en una mercancía específica y las empresas, al desarrollar programas, proclamaron su autoría, de ahí que las leyes de Derecho de Autor se endurecieran a su favor.

El desarrollo de software se convirtió cada vez más en un negocio, por ello, se bloquearon los programas fuentes y a partir de ese momento el usuario quedó indefenso, ante la incertidumbre de que la compañía que lo diseñó desapareciera y de que las necesidades de cambio y de ajuste de la aplicación ya no pudieran hacerse.

Otra situación en contra del usuario se suscita cuando se avisa a la empresa desarrolladora del software de algún error, en este caso el procedimiento es tomar nota y esperar, ya sean seis meses o un año para que sea incluido el cambio necesario, esto obliga al usuario a buscar sus propias soluciones.

MOVIMIENTO DEL SOFTWARE LIBRE

La funcionalidad de este tipo de aplicación se clasifica en un nivel de alta calidad y solidez, la razón es que el código fuente es visto por “x” cantidad de gente, que lo prueba y al detectar errores, simplemente lo corrige para volverlo a subir a la Web. En estos casos, el proceso de limpieza y depuración de acabado del software libre es muy alto sobre las soluciones empaquetadas, ya que la respuesta en caso de anomalías es inmediata, mientras que con el comercial, es hasta que llega la nueva versión.

Este concepto ha funcionado bastante bien, el único inconveniente es que los usuarios se “quiten las telarañas de la cabeza” y los temores relacionados con la falsa idea de que el software libre es sinónimo de problemas, explicó Molino Ravetto, quien agregó que incluso el software comercial con un mal manejo genera problemas, por lo tanto, en ambos casos, se requieren técnicos especializados y conocimientos para un buen funcionamiento de los programas.

Cabe destacar que Internet es una de las tecnologías que más se sirven del software libre, entre 60 y 70% de los servidores que operan en la Web, trabajan con éste, debido a que esta forma de comunicación en línea se desarrolla normalmente en estándares abiertos, que no son propiedad de nadie como Unix.

Del llamado software libre, por el cual sí se cobra, se encuentran StarOffice, Mozilla y Linux en algunas de sus versiones. De los estándares abiertos con los que se trabaja en Internet y que son completamente gratis están TCP/IP, x25, XML, HTML y http; dichos protocolos son abiertos y permiten que la Web funcione tal y como la conocemos actualmente.

LA FALTA DE INTEROPERABILIDAD DEL SOFTWARE COMERCIAL

Hay programas de cómputo que interactúan con todos los demás y los otros son paquetes orientados a no dejar que el usuario escape. Por ejemplo SQL, se diseñó con un estándar oficial de este protocolo y cada fabricante de base de datos, desarrolló diversas adecuaciones para mejorarlas, sin embargo éstas no funcionan o no son compatibles entre los diversos programas de su tipo, es decir no existe interoperabilidad y por lo tanto, no están basados en un estándar.

Por su parte Outlook, maneja internamente dos protocolos POP3 y el propio para los servidores con Exange, propio de Microsoft. En el caso de querer conectar una computadora Macintosh a un servidor con Exange, el proceso puede resultar complicado, aunque al final se logre. Otro caso es el manejo de Lotus Note en una red, este programa cuenta con su propio estándar interno para el manejo del correo electrónico, por lo que la interoperabilidad con el correo en Internet resulta complicada.

Actualmente, para enviar y recibir correos electrónicos en Internet, se utiliza un programa o estándar abierto como POP3, que se traduce como un Protocolo de Oficina Postal (Post Office Protocol, POP), el cual especifica la forma de funcionar de la computadora con el agente de correo electrónico.

SOFTWARE LIBRE, SINÓNIMO DE CONFIABILIDAD

Para poder “estar” en Internet, las firmas de tecnología fabricantes de software han tenido que adecuar su desarrollos tecnológicos y hacerlos compatibles con los estándares abiertos que ofrecen flexibilidad y ahorro, de tal forma, que trabajar con programas abiertos se convierte en la única forma de tener presencia en la Red.

En nuestro país, diversas dependencias de gobierno utilizan estándares abiertos, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Instituto Federal Electoral (IFE), el Gobierno del Distrito Federal (GDF), algunos gobiernos estatales, empresas privadas grandes y pequeñas e incluso el mismo Internet basado en servidores Apache.

COMPATIBILIDAD DE ESTÁNDARES ABIERTOS Y COMERCIALES

A nivel de servidor, el software libre tiene una clara ventaja sobre el comercial, por ejemplo Windows 2000 con Internet Information Server no es tan bueno como Windows 2000 con Apache, la razón principal radica en que de acuerdo con las estadísticas, la abrumadora mayoría de los servidores de Internet en el mundo de Web son Apache.

En la red, una encuesta sobre el servidor web de Netcraft evaluó el uso del software de éste en las computadoras conectadas a Internet.

En este espacio se recoge, compagina y comparte la información de host names que proporcionan un servicio del http, además de que se puede encontrar el número de votos y el nombre del servidor. En la encuesta de julio 2002 se recibieron respuestas a través de 37.235.470 sitios.

Asimismo, Molino Ravetto aseveró que en cuanto a los servidores, una de las plataformas existentes más robustas es UNIX y dentro de ésta se encuentra Linux, un sistema eficiente y estable.

Otra ventaja entre los servidores de Linux, que no ofrece un servidor NT ni 2000, es su bitácora, que permite por ejemplo, rastrear un correo y saber en dónde se encuentra y por qué se “atoró”. Sin embargo, con Windows como todo está en “ventanas”, lo que no esté en ellas no puede ser visto.

 

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