Universidad Nacional Autónoma de México
Dirección General de Servicios de Cómputo Académico
Año 7 Núm. 74, Publicación Mensual, 27 de Noviembre de 2008

ARTÍCULOS

 

Año 1, Número 4, Diciembre de 2001
 

CÓMPUTO APLICADO A LA ARQUEOLOGÍA

Entrevista al Dr. Jaime Litvak King

 

 

Investigador del pasado con técnicas del futuro, el Dr. Jaime Litvak King ha hecho de la computación una herramienta indispensable de la arqueología. Emprendió la tarea de llevar las computadoras al pie de la excavación y el día de hoy trabaja con un laboratorio móvil que le proporciona información geofísica, geoquímica y arqueológica... sin excavar.

¿DR. LITVAK QUÉ HIZO POSIBLE EL ENCUENTRO ENTRE LA ARQUEOLOGÍA Y EL CÓMPUTO?

La arqueología básicamente es el estudio de la cultura material, el hallazgo de cosas que se encuentran en las excavaciones, distinta a la cultura religiosa o simbólica. Para efectuar este estudio es importante saber cuántas cosas son, de qué tipo y en qué lugar o altura se encontraron. Con esos datos se hacen una serie de planos que pueden ser la pauta para entender el modo de vida de la gente, y esto la arqueología empieza a buscarlo a principios del siglo XX, con los trabajos de Sir Flinders Petrie en Egipto. Al principio, obviamente todo el trabajo se hacía a mano y entonces era un relajo, imagínese una de las cosas que necesitábamos era el análisis de matriz, si no se hubiera inventado una computadora hubiera durado años ¡y a ver si servía! Después de la Segunda Guerra Mundial, ya en los años 50 y 60, empezamos a ver las posibilidades de emplear el cómputo en nuestros estudios con dos propósitos: uno para analizar los materiales que encontrábamos -un aspecto importantísimo, sin esto no se puede hacer arqueología hoy-; y el otro porque muchas de las cosas que encontramos van a dar a los museos, por ello el cómputo era fundamental para elaborar los catálogos de las piezas. De esta manera, se puede saber qué hay en todos los museos del mundo y ver los objetos relacionados con las piezas de la región que yo quiero Estudiar, por dar un ejemplo. De hecho, sólo en el catálogo del Museo Nacional existen alrededor de medio millón de piezas. Pensemos que necesito la información del catálogo de un museo en Nueva York y de otro en París, si no tengo computadora estoy perdido.

¿ENTONCES USTED FUE DE LOS PIONEROS EN EL USO DEL CÓMPUTO EN LA UNAM?

No, todos empezamos a emplear el cómputo con esas máquinas grandotas que usaban tarjetas, era impresionante todo el trabajo que implicaba la programación, pero no olvide la diferencia: los físicos y los astrónomos trabajaban en sus laboratorios, nosotros estábamos en el campo. Imagínese el rollo, fue horrible todo lo que hicimos para llevar al campo una computadora. Cuando avanza la tecnología y se cuenta con las PCs, entonces se facilitan las cosas, ya se pueden llevar los equipos al campo, al pie de las excavaciones.

AHORA QUE MENCIONA LAS EXCAVACIONES ¿SE PUEDE DECIR QUE USTED ES UNO DE LOS PRECURSORES DEL CÓMPUTO EN LAS ZONAS DE EXPLORACIÓN? ¿NO ES ASÍ?

Sí, somos de los viejitos, hubo varias personas en el mundo, pero en México fue la gente de la Universidad y del Museo Nacional quienes hicieron un trabajo muy importante, porque se tuvo que inventar la clasificación del Museo. El edificio del Instituto de Investigaciones Antropológicas tenía una red para comunicarse por radio, porque las computadoras de esa época eran chiquititas, entonces usábamos un aparato de radio para mandar señales, enviarlas a la DGSCA, recoger la información y regresarla al campo. No, si hacíamos circo, maroma y teatro, imagínese estábamos en el campo, ni siquiera teníamos luz para conectarlas.

¿NOS PODRÍA COMENTAR CÓMO FUERON ESOS PRIMEROS AÑOS DEL CÓMPUTO APLICADO A LA ARQUEOLOGÍA?

Fue muy bonito, muy interesante porque la computación era un mundo nuevo para hacer la investigación científica. Sí, fue un momento muy bonito, de hecho hubo un Congreso Internacional en 1965 en Roma donde participé con una ponencia sobre el uso de la computadora para el estudio de las cosas: aquéllas que están arriba y abajo y que en arqueología significa el tiempo.

Imagínese por ejemplo, el lugar donde usted vive, antes de usted vivieron otras personas en el mismo espacio; entonces, si yo estudio las cosas de esas personas podré ver la diferencia en su manera de vivir. La única manera es ver qué hay y cuánto de cada uno, a través de las excavaciones. Además se empieza a hacer arqueología de superficies sin excavar y esto se realiza por primera vez en México.

¿DR. LITVAK, NOS TENDRÁ UNA ANÉCDOTA SOBRE ALGUNO DE SUS TRABAJOS QUE PUEDA COMPARTIRNOS?

La arqueología está llena de anécdotas, porque si sale usted al campo vive una aventura interesante, pero bueno, a mí me tocó trabajar con Jean Claude Gardan, fue mi maestro; durante una excavación en una zona en Turquía, él empezó a encontrar pedazos de tablillas cuneiformes en donde se podían ver cuántas mercancías llegaban de Babilonia y de Asiria a este lugar. Estas tablillas le permitieron saber cuánto costaban las mercancías en Babilonia y cuánto ganaban al venderlas en Turquía y gracias a ello se entendió la manera cómo se realizaba el comercio en un momento importante. En México, un ejemplo de esto lo tenemos en los límites de los estados de Michoacán y Guerrero: por un lado, en Michoacán con los tarascos y por el otro lado con los aztecas, quienes en teoría eran enemigos, pero en la práctica comerciaban en medio de la guerra y eso lo podemos saber y entender gracias a los avances tecnológicos.

¿QUÉ NOS PUEDE DECIR SOBRE OTRA DE SUS ESPECIALIDADES, LA ARQUEOLOGÍA INDUSTRIAL?

La arqueología industrial inicia en Inglaterra en los años 50 del siglo pasado. Los ingleses empezaron a ver y encontrar cosas importantes para la historia de su país en el norte de su territorio. Antes del siglo XVIII Inglaterra era un país agrícola y gracias al acero y al carbón se volvió un país industrial; es así como se empezó a estudiar el proceso de cambio del país de agrícola a industrial. En México también se practican estudios de ese tipo, de hecho empezamos a estudiar las minas en Pachuca, además de las fábricas de tejidos en Tlaxcala y Puebla.

Por ejemplo, en una mina de Real del Monte excavamos y encontramos objetos que se usaban en la mina: tornillos, clavos, cables, etcétera, la pregunta es: ¿de dónde vienen? Para eso los traemos a los laboratorios de la UNAM y ellos nos dicen si los objetos vinieron de Inglaterra, de Francia o si éstos se hacían en México y con esos datos estamos haciendo la geografía de México en el momento de la Independencia. Es pura computación, para arriba y para abajo... pura computación.

¿CÓMO CREE QUE SERÁN LOS ARQUEÓLOGOS DEL FUTURO?

Los arqueólogos del futuro ya existen. En Estados Unidos, un gran arqueólogo llamado Bill Radge empezó a estudiar en Tucson, los barrios de negros, de indios, de mexicanos y de americanos, en plena depresión económica. La teoría era que ante la depresión cada uno de estos grupos iba a cambiar sus patrones de consumo porque no tenían dinero para comprar, para ello, inicia su estudio observando la basura; porque una forma de que yo vea cómo es usted y qué hace es viendo su basura. Gracias a esto inicia un tipo de arqueología que se llama "Arqueología de la Basura", esto se hace ya en muchos lugares en Estados Unidos, en Europa, Israel y otros más y es muy importante porque nos enseña la reacción de la gente ante situaciones económicas múltiples.

¿HAY ALGÚN DESCUBRIMIENTO QUE USTED RECUERDE DE MANERA ESPECIAL?

No, no veo las cosas de esa manera. Obviamente no me disgustaría encontrar "la tumba del faraón", pero la arqueología así, basada en grandes descubrimientos, se practicaba en el siglo XIX, ya después empieza a ser la arqueología sistemática y evidentemente encontramos muchas cosas y sin ningún valor, así como encontramos al gran Tláloc o cosas así. No necesariamente es la única manera de hacer arqueología, por ejemplo, si hoy día hiciéramos arqueología de ese tipo, exploraríamos la casa de Fox y la casa de Salinas de Gortari y también encontraríamos las catedrales popis, pero por otro lado, podríamos estudiar las casas de la clase media y baja y podría ver los cines y las iglesias no tan popis y todo esto sería arqueología y muy útil. Recuerdo una zona arqueológica, impresionantemente bella, si quiere conocerla váyase a Querétaro a un lugar cerca de la Peña de Bernal, que se llama San Joaquín Ramas y va usted a ver la zona arqueológica más apantallante de su vida.

   

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